El presidente
mexicano Felipe Calderón pidió el jueves
a los legisladores estadounidenses que vuelvan a prohibir
la venta de armas de alto poder, para frenar así
el suministro de pertrechos que cruzan la frontera común
y terminan en manos de los carteles de la droga.
Durante un discurso ante
una sesión conjunta del Congreso, Calderón
además reiteró sus críticas a la
nueva ley migratoria de Arizona y abogó por la
necesidad de "encontrar una mejor manera de enfrentar
y resolver juntos este problema común".
El mandatario mexicano
argumentó que la violencia aumentó en
México en el 2006, dos años después
de que el Congreso estadounidense anuló la prohibición
de venta de armas de alto poder.
"Quisiera pedir
al Congreso que nos ayuden y que entiendan lo importante
que es para nosotros que apliquen la legislación
para detener el abastecimiento de este tipo de armas
a los criminales", dijo Calderón. "Les
pediría que consideren la restitución
de la prohibición de la venta de armas de alto
poder".
México ha planteado
en numerosas ocasiones que la facilidad para comprar
armas en Estados Unidos ayuda al crimen organizado a
abastecerse, pero es inusual que jefes de Estado extranjeros
pidan al Congreso estadounidense la aprobación
de leyes específicas, especialmente una tan controversial
como ésta.
Las críticas fueron
casi inmediatas. El senador republicano John Cornyn
sostuvo en un comunicado que la segunda enmienda de
la Constitución estadounidense, que permite a
los ciudadanos poseer armas, "no está sujeta
a negociaciones diplomáticas, con México
ni ningún otro país".
Sin embargo, el senador
republicano Richard Lugar dijo que consideraba apropiado
el discurso de Calderón, porque "hemos trabajado
juntos en la Iniciativa Mérida los últimos
dos años".
"Vemos esto como
un peligro común y no sólo como un dilema
fronterizo. Otros tienen opiniones diferentes, pero
yo creo que fue un discurso apropiado", dijo Lugar
tras reunirse con Calderón como miembro de la
comisión de relaciones exteriores del Senado.
Calderón ratificó
su condena a la norma migratoria de Arizona, al calificarla
como "una ley que introduce una terrible idea:
usar los rasgos raciales como base para aplicar la ley".
"No podemos ignorar
esta amenaza a los derechos civiles y a la democracia.
Debemos encontrar una mejor manera de enfrentar y resolver
juntos este problema común", agregó.
El senador republicano
por Arizona John McCain, quien no presenció el
discurso, respondió que "es desafortunado
y decepcionante que el presidente de México decida
criticar al estado de Arizona al opinar sobre un tema
de política interna estadounidense durante un
viaje que buscaba reafirmar la relación única
entre nuestros dos países".
Calderón dijo
estar "convencido de que una reforma migratoria
integral es también crucial para lograr una frontera
común segura".
Obama ha insistido en
que los legisladores de ambos partidos comiencen a trabajar
en un proyecto de reforma migratoria integral, que defina
la situación de unos doce millones de inmigrantes
indocumentados.
El presidente estadounidense,
sin embargo, admite que no tiene el apoyo republicano
necesario para aprobar esa ley. Aún no está
claro si el proceso legislativo comenzará este
año.
El secretario de Justicia
Eric Holder, la secretaria de Seguridad Nacional Janet
Napolitano y el secretario de Interior Ken Salazar estuvieron
presentes durante el discurso.
Calderón, quien
se reunió el miércoles con Obama en la
Casa Blanca, fue el tercer mandatario extranjero en
dirigirse al Congreso estadounidense durante el mandato
del demócrata, luego del primer ministro británico
Gordon Brown y la canciller alemana Angela Merkel.
Su segunda y última
jornada comenzó con un desayuno con líderes
de organizaciones hispanas, luego almorzó con
unas 40 personas y posteriormente tuvo reuniones separadas
con miembros de la comisión de relaciones exteriores
del senado y con el comité de legisladores hispanos.
La presidenta del comité,
la representante demócrata Nydia Velásquez
sostuvo que el presidente "Obama haría algo
parecido por cualquier tipo de legislación en
otro país que impacte a americanos que vivan
allá".
El representante demócrata
Jim Costa indicó que los legisladores hispanos
quedaron "muy complacidos" con los comentarios
de Calderón. "Esperamos que sirvan de oportunidad
para resucitar" el tema migratorio, señaló.
Calderón planea
volver a México la noche del jueves. |