Líderes
empresariales de Venezuela acusaron el domingo al presidente
Hugo Chávez de estrangular el ambiente de negocios
al propiciar un alza del dólar que les encarece
la compra de productos en el exterior.
Los empresarios aseguraron
que Chávez ha permitido de manera irresponsable
una escalada del dólar en el mercado negro, lo
cual aumenta los costos a casi la mitad de los importadores
en el país sudamericano.
"El gobierno no
lo considera (un control del precio del dólar)
como prioritario", dijo Alfonzo Rivas, presidente
del Cedice (Centro de Divulgación del Conocimiento
Económico), una organización no gubernamental
que promueve las libertades individuales y económicas.
En enero, el gobierno
de Chávez impuso dos tasas cambiarias paralelas,
en una de las cuales el dólar vale 2,6 bolívares
para la compra al exterior de artículos prioritarios,
como alimentos, y otra de 4,3 bolívares para
la importación de productos considerados no esenciales.
Pero el gobierno no ha
distribuido suficientes dólares al tipo de cambio
oficial para satisfacer la demanda, obligando a casi
la mitad de los importadores a comprar los billetes
verdes a un precio mucho mayor en el mercado negro.
El dólar se disparó
en ese mercado y la semana pasada alcanzó los
ocho bolívares por unidad, casi el doble de la
tasa oficial más alta de 4,3 bolívares
y el triple respecto de la de 2,6 bolívares para
las importaciones de artículos esenciales.
Todos los productos que
no puedan ser importados al tipo de cambio oficial serán
conseguidos en el mercado negro y esto causará
inflación, manifestó Rivas.
Venezuela acumula una
inflación anual de poco más de 30% tras
el aumento de los precios al consumidor en abril. El
país registra la inflación más
alta en América Latina.
La semana pasada, el
Banco Central y el Instituto Nacional de Estadísticas
informaron de un avance de los precios de 5,2% en abril
y una tasa de inflación anual de 30,4%.
José Guerra, ex
funcionario del Banco Central y catedrático de
economía en la Universidad Central de Venezuela,
auguró que el país cerrará el 2010
con una inflación de 35%.
"El problema de
la inflación se está yendo de las manos
del gobierno", dijo Guerra.
Chávez puso en
marcha las dos tasas cambiarias para desalentar la importación
de productos no esenciales y promover la producción
interna de mercancías, incluidos los alimentos,
aunque los críticos aseguran que esa iniciativa
ha fracasado.
El dirigente opositor
Julio Borges dijo que la inflación va en aumento
debido a que el gobierno no ha frenado la dependencia
que el país tiene de las importaciones. Los precios
al consumidor mantienen una tendencia ascendente debido
a los fallidos esfuerzos del mandatario por impulsar
la producción interna de alimentos a pesar de
que ha expropiado millones de hectáreas y las
ha entregado a campesinos, agregó.
"¿De qué
ha servido esta expropiación? ¿Con eso
se logró aumentar la producción nacional?
¿Mejoró el abastecimiento? Todos sabemos
que la respuesta es un rotundo "no", expresó
Borges. "Es evidente que el 'marxismo' asumido
por el presidente está acabando con la producción
nacional".
El sábado, en
un discurso por televisión, el mandatario responsabilizó
a los empresarios ricos de atizar los precios y afirmó
que éstos conjuran con el fin de socavar las
medidas que ha adoptado su gobierno para combatir la
inflación, como el control de precios a cientos
de productos básicos, en antelación a
los comicios legislativos de septiembre.
"No tengo dudas
de que allí hay un alto componente especulativo
y político", dijo Chávez, aliado
cercano de los hermanos Castro en Cuba.
"Hay una conspiración.
La burguesía tiene mucho que ver en el manejo
económico. Yo le advierto a la burguesía:
No nos vamos a dejar acorralar", afirmó.
Los dirigentes empresariales
rechazan las afirmaciones de que estén complotando
contra Chávez, al tiempo que aseguran que el
mandatario parece determinado a reemplazar las empresas
e industrias privadas con empresas estatales.
"El gobierno considera
el empresariado como un enemigo", dijo Rivas, dueño
de una empresa importadora de materias primas para la
elaboración de sopas, palomitas de maíz
(también conocidas como rosetas o pochoclos en
algunos países) para hornos de microondas y cereales,
entre otras mercancías. |