El secretario
de Justicia Eric Holder dijo el domingo que no cree
que la ley de Arizona para detener a los inmigrantes
ilegales tenga móviles racistas, pero teme que
su aplicación lleve a incidentes de etiquetación
racial.
Holder dijo además
que Estados Unidos tiene un problema nacional de inmigración
que no puede ser resuelto con "una solución
individual para cada estado".
Dijo que entiende la
frustración que motivó la ley de Arizona,
pero advirtió que el país pudiera caer
en circunstancias en las que algunas personas sean interrogadas
exclusivamente por su aspecto y no por algo que hayan
hecho.
Holder habló el
domingo en los programas televisivos "This Week",
de la cadena ABC, y "Meet the Press", de la
NBC.
La ley autoriza a la
policía a interrogar a cualquiera del que sospeche
se encuentre en forma ilegal en el país, y eso
podría derivar en lo que algunos ven como acoso
a la amplia población hispana del estado.
Holder dijo que el Departamento
de Justicia está "considerando todas nuestras
opciones", incluyendo una demanda basada ya sea
en que la ley de Arizona ha suplantado los poderes federales
o en que es una violación a los estatutos federales
que garantizan los derechos civiles.
Poco después de
haber sido elegido para el puesto de secretario de Justicia,
Holder, de raza negra, dijo que el país era una
"nación de cobardes" porque había
fracasado en confrontar el asunto de la raza.
Cuando le preguntaron
en la NBC si aún sostenía ese punto de
vista, Holder respondió: "Creo que ha cambiado
un poco. Aún no creo que estemos en un lugar
en el que necesitamos estar. Creo que necesitamos hablar
más unos con otros en torno a la raza y a las
cuestiones raciales que nos dividen, especialmente cuando
uno ve los cambios demográficos que esta nación
está a punto de experimentar".
Se espera que el censo
del 2010 muestre un amplio incremento en la población
hispana. |