Las autoridades enfatizaron que Strauss-Kahn
no ha tratado de hacerse daño, pero señalaron
que los guardias lo mantendrán vigilado como
medida de precaución.
En tanto, comenzaron a surgir detalles
de la acusadora, una inmigrante de Guinea, de 32 años,
quien tiene una hija adolescente.
"No hay forma de que en lo ocurrido
haya aspecto alguno que pueda sugerir una relación
sexual voluntaria, de ningún modo", dijo
el abogado de la mucama, Jeffrey Shapiro, en declaraciones
a The Associated Press. "Esto no es otra cosa que
una agresión física y sexual por parte
de este hombre contra esta joven".
Strauss-Kahn, de 62 años, fue
arrestado el sábado y permanecía retenido
sin derecho a fianza en la cárcel de Rikers Island,
en Nueva York. Permanece separado de otros prisioneros
en una unidad donde se confina normalmente a reos que
sufren enfermedades contagiosas.
La versión de que la mucama fue
agredida sexualmente por Strauss-Kahn en una "suite"
del hotel Sofitel, cerca de la Plaza Times, es "congruente",
porque ella está diciendo la verdad, añadió
Shapiro.
"No sólo yo opino que esta
mujer es honesta. El Departamento de Policía
de la ciudad de Nueva York llegó a la misma conclusión",
añadió. "Es una mujer que no responde
a una agenda".
Strauss-Kahn enfrenta varios cargos,
incluido el de intento de violación. El lunes,
se le negó la libertad bajo fianza.
El abogado defensor Benjamin Brafman
ha dicho que las evidencias forenses no demostrarán
que la mucama fue obligada.
No se ha identificado a la mujer, y
The Associated Press no suele mencionar por su nombre
a las presuntas víctimas de una agresión
sexual.
La mujer llegó a Estados Unidos
hace siete años, procedente de Guinea, en "circunstancias
muy difíciles", dijo Shapiro, y vive en
la ciudad con su hija de 15 años.
Shapiro agregó que la mujer desconocía
que Strauss-Kahn era el director-gerente del FMI.
"Ella desconocía quién
era este hombre hasta un día o dos después
de que ocurrió esto", aseguró Shapiro.
"Ella no tenía idea de quién era
este hombre".
La guineana de 32 años dijo a
las autoridades que pensó que la habitación
estaba vacía, por lo que procedió a hacer
la limpieza. Sin embargo, Strauss-Kahn salió
desnudo del baño, la persiguió por un
pasillo, la llevó a una alcoba y la arrastró
hacia el cuarto de baño, según la policía.
Strauss-Kahn supuestamente le sujetó
los senos, trató de bajarle las pantimedias,
le tocó el pubis y la obligó a practicarle
sexo oral, de acuerdo con una querella ante la corte.
La mujer se liberó, escapó de la habitación
y dijo al personal del hotel lo que había ocurrido.
Fue atendida en un hospital por lesiones menores.
Otras acusaciones de conducta sexual
indebida por parte de Strauss-Kahn han comenzado a circular
desde su arresto.
Una persona cercana a una empleada del
FMI que tuvo una relación fugaz con Strauss-Kahn
dijo el martes que esa mujer advirtió a la organización
sobre el comportamiento del director-gerente hacia las
mujeres, mediante una carta enviada hace tres años.
La mujer, identificada como la economista
húngara Piroska Nagy, expresó "dudas
sobre si Dominique Strauss-Kahn estaba en condiciones
de dirigir una organización internacional",
de acuerdo con la fuente, que conoce el contenido de
la carta pero se negó a ser identificada, ante
la índole delicada del asunto.
Nagy, quien había trabajado durante
décadas en el FMI, abandonó la organización
después de la relación con Strauss-Kahn,
en el 2008. Aunque la relación ha sido del conocimiento
público durante algún tiempo, y una investigación
encomendada por el FMI exoneró a Strauss-Kahn
de actos indebidos, ha salido a la luz otra vez, tras
el arresto del funcionario francés, de 62 años,
por los cargos de delitos sexuales en Nueva York.
El diario The New York Times publicó
un fragmento de la carta, junto con una versión
de que Nagy había sido hostigada por su jefe,
quien le envió mensajes sexualmente explícitos
e incluso hizo que la hicieran venir del baño
para hablar con él.
En Francia, un abogado de una novelista
de 31 años, dijo que probablemente su representada
interpondrá una querella penal en la que acusará
a Strauss-Kahn de agredirla sexualmente hace nueve años.
Un legislador francés lo acusó
de atacar a otras mucamas en ocasiones anteriores en
las que se hospedó en el mismo hotel de lujo.
Y en Nueva York, los fiscales dijeron que trabajaban
para verificar reportes de por lo menos otro caso, aparentemente
en el extranjero.
En las primeras declaraciones de un
alto funcionario estadounidense sobre el caso, el secretario
del Tesoro, Timothy Geithner, dijo que Strauss-Kahn
"evidentemente no está en una posición
que le permita dirigir" el FMI.
Geithner dijo que la junta ejecutiva
de 24 miembros del fondo debería designar formalmente
un director-gerente interino. John Lipsky ha ocupado
ese cargo.