El último
de siete adolescentes implicados en el asesinato de
un inmigrante ecuatoriano en Nueva York hace año
y medio se declaró culpable el miércoles.
La admisión de
culpabilidad de Anthony Hartford, de cargos de agresión
pandillera y otros, culmina la fase acusatoria de un
caso que atrajo titulares internacionales y desató
una pesquisa federal sobre la respuesta policial a crímenes
motivados por discriminación.
El juez indicó
que Hartford probablemente será condenado a 10
años de prisión cuando sea sentenciado
el 20 de julio.
El joven de 18 años
admitió estar con un grupo que atacó a
hispanos en noviembre de 2008. Sus ataques culminaron
con la muerte del ecuatoriano Marcelo Lucero en Patchogue,
Nueva York.
"El nunca ha negado
haber estado involucrado", dijo el abogado defensor
Laurence Silverman. "Nunca ha negado que estuvo
mal involucrarse".
Hartford dijo al juez
Robert W. Doyle de la Corte Suprema estatal que ha pensado
en las consecuencias de sus actos.
"Hasta el día
en que fui detenido, nunca creí que un golpe
podría causar una lesión física
grave", expresó al magistrado.
Además de agresión
en pandilla, Hartford aceptó su responsabilidad
en cuatro acusaciones de tentativa de agresión
como los ataques de intolerancia racial sobre hispanos
antes del homicidio de Lucero.
Hace una semana, Jefrey
Conroy, de 19 años, fue sentenciado a 25 años
de prisión por homicidio como crimen de intolerancia
racial. Otros cinco están esperando sentencia.
"Pensamos que la
conclusión del caso finalmente trae un sentimiento
de alivio al condado de Suffolk", dijo la fiscal
Megan O'Donnell. "Esperamos que las lecciones aprendidas
aquí sean realmente invocadas en el condado de
Suffolk".
El hermano de la víctima,
Joselo Lucero, dijo que siente que se ha hecho justicia.
"El día que
mi hermano fue muerto, no estuve presente para ayudarlo",
declaró a periodistas frente al tribunal. "Por
eso quise estar aquí por él, para exigir
justicia, para exigir lo que debe ser".
El asesinato de Lucero
centró la atención pública en este
condado en Long Island, que ha tenido un influjo de
inmigrantes de Centroamérica y Sudamérica
en el último decenio.
En un reporte en septiembre
del 2009, el Poverty Law Center, que monitorea a grupos
extremistas y racistas, mencionó reiterados ataques
contra hispanos en el condado desde el 2000.
Los fiscales dijeron
que muchos hispanos atacados en los días anteriores
al asesinato no reportaron los delitos a la policía,
por temor a preguntas sobre su situación de inmigración.
Los jóvenes del grupo estaban al tanto de esos
temores y los usaron para actuar con impunidad, dijeron
los fiscales.
Sólo uno de los
cómplices de Conroy testificó en el juicio
de éste, y admitió que los jóvenes
buscaban hispanos para atacarlos en los meses anteriores
a la muerte de Lucero.
Conroy ofreció
disculpas antes de ser sentenciado. Dijo que estaba
"verdaderamente apenado por lo que le ocurrió
al señor Lucero". |