Por JUAN
CARLOS LLORCA-GUATEMALA
La región intenta volver a la normalidad y enfocarse
en la reconstrucción de casas, puentes y carreteras
tras los estragos causados por la tormenta Agatha, que
dejó 180 muertos en Guatemala, Honduras y El
Salvador.
"Es una total tragedia
esto, la estamos viviendo cruel. Hay falta de alimentos
para la gente que está aislada. Esto se pudo
haber prevenido si hubieran dragado el río",
afirmó el martes el presidente del comité
de vecinos del cantón Ingenio en Amatitlán,
José Vicente Samayoa.
Unas 120 casas fueron
destruidas por la crecida del río en Amatitlán,
al sur de la capital, pero no hubo víctimas mortales.
En Honduras, los capitalinos
estaban concentrados en la limpieza de toneladas de
lodo que dejó la crecida del río Choluteca
en el centro de Tegucigalpa.
"Más de 25
sectores de la capital resultaron inundados", dijo
el martes en rueda de prensa el director del Comité
de Emergencia Municipal de Tegucigalpa, Roberto Mendoza.
"La normalidad retorna gradualmente y el lodo es
sacado de los sitios inundados".
El subjefe de la Comisión
Permanente de Contingencias (Copeco), Randolfo Fúnez,
dijo a The Associated Press que se suspendió
el estado de emergencia, que todo está bajo control
y la situación se normalizará en los próximos
dos días.
Las cifras preliminares
de la Copeco establecen que Agatha dejó 18 personas
muertas, cuatro heridas, una desaparecida y 30.934 afectadas.
Guatemala fue el país
del norte del istmo centroamericano más afectado
por la tormenta tropical: 152 personas murieron por
las inundaciones y deslaves, según la Coordinadora
Nacional para la Reducción de Desastres. En El
Salvador se reportaron 10 muertos.
El martes permanecían
en albergues 64.000 personas en Guatemala y casi 125.000
habían sido evacuadas de sus hogares. En Honduras
hay 1.200 personas en albergues mientras que en El Salvador
hubo reportes de 11.000 evacuados hasta el lunes.
Las autoridades guatemaltecas
esperan que el número de fallecidos pueda aumentar
debido a que hay 100 personas desaparecidas. Las carreteras
han comenzado a ser habilitadas.
"Tenemos seis puentes
provisionales y hay 15 puntos donde se necesitan...
estamos viendo cómo solucionarlo", dijo
a la AP la vocera del Ministerio de Comunicaciones,
Miriam Portillo.
El gobierno utilizará
un préstamo de 85 millones de dólares
gestionado meses atrás con el Banco Mundial para
hacerle frente a la emergencia y las tareas de reconstrucción.
Agregó que la
superpoblación y la degradación ambiental
hace que las personas vivan en lugares en los que en,
otros países sería impensable construir.
"Ya no se trata sólo de construcciones precarias,
ahora estamos viendo viviendas formales construidas
en lugares de alto riesgo y el estado no tiene la fuerza
para regular", añadió.
En la capital guatemalteca
los vecinos se enfocaban también en recoger toneladas
de arena que llovieron la noche del jueves sobre la
ciudad como producto de una erupción del volcán
de Pacaya. Las tareas de limpieza fueron pospuestas
debido a las torrenciales lluvias del sábado
y domingo.
A causa de la arena el
aeropuerto internacional La Aurora estuvo cerrado cinco
días y se espera que esté funcionando
otra vez hoy. |