Los presidentes
de varias empresas grandes, entre ellas Hewlett-Packard,
Boeing, Disney y News Corp., unieron fuerzas con el
alcalde neoyorquino Michael Bloomberg para conformar
una coalición que abogue por una reforma inmigratoria
que incluya un camino hacia la legalización de
todos los indocumentados que residen en Estados Unidos.
Los empresarios dijeron
en declaraciones el jueves que sus compañías
—y la nación— dependen de los inmigrantes.
"Es nuestra gran
fuerza como nación y también es crucial
para el crecimiento económico continuo",
dijo el presidente y director general de Walt Disney
Co., Robert Iger. "Para seguir siendo competitivos
en el siglo XXI, necesitamos una reforma inmigratoria
eficaz que invite a la gente a contribuir a nuestro
éxito común al construir su propio sueño
americano".
El grupo, que también
incluye a otros alcaldes de grandes ciudades, se llama
Sociedad por una Nueva Economía Estadounidense
(Partnership for a New American Economy). Enfoca la
reforma inmigratoria como un medio para sanear y estimular
la economía.
El grupo dijo que respaldará
sus posiciones con "la publicación de estudios,
la realización de encuestas y foros y el patrocinio
de campañas para educar a la ciudadanía".
La táctica es
similar a la de la coalición de alcaldes que
abogan por el control de las armas, también impulsada
por Bloomberg.
En 2006, Bloomberg propuso
un plan para crear una base de datos de ADN o huellas
digitales de todos los trabajadores que se encuentran
legalmente en el país.
El alcalde multimillonario,
ex presidente de la compañía de informaciones
financieras Bloomberg LP, dijo en ese momento que los
aproximadamente 12 millones de inmigrantes indocumentados
en el país deberían tener la oportunidad
de acceder a la ciudadanía y que la deportación,
aparte de ser imposibles, sería un golpe devastador
para la economía.
Los legisladores que
quieren deportar a todos los indocumentados "viven
en un mundo de fantasía", dijo.
Ultimamente volvió
sobre el tema, al declarar que la actual política
inmigratoria "es el suicidio nacional".
"No se me ocurre
una manera tan directa y contundente de destruir este
país como la política inmigratoria",
dijo el miércoles. "Educamos a los mejores
y más inteligentes y después les negamos
la tarjeta verde (la residencia permanente)". |