De los
1.200 soldados de la Guardia Nacional que serán
emplazados en la frontera con México, 524 llegarán
a Arizona para agosto o septiembre, dijeron el lunes
autoridades federales y estatales.
La representante federal
Gabrielle Giffords y el secretario estatal de Justicia
Terry Goddard, ambos demócratas, se entrevistaron
en Tucson con funcionarios del gobierno del presidente
Barack Obama, una reunión a la que también
acudieron decenas de autoridades judiciales y líderes
comunitarios. Entre los funcionarios federales estaba
John Brennan, viceasesor del Departamento de Seguridad
Nacional.
C.J. Karamargin, vocero
de Giffords, dijo que los 524 soldados están
siendo entrenados ahora para ser emplazados en agosto,
y Goddard agregó que además se utilizarán
en Arizona dos aeronaves no tripuladas. Este último
señaló que el compromiso para enviar las
tropas es un primer paso.
Otros 224 efectivos se
dirigirán a California, 72 a Nuevo México
y 250 a Texas. Una oficina nacional de vinculación
recibirá 130 más.
Los soldados en Arizona
serán asignados a los equipos que identifican
a las personas que ingresan al país y emplazados
entre los puertos de entrada, con el fin de que auxilien
a la Patrulla Fronteriza en la detección de la
gente que cruza la frontera ilegalmente.
Brennan, dijo Goddard,
tiene la tarea de evaluar "el panorama completo.
El nunca dijo que esto es todo; dijo que esto es lo
que vamos a hacer inmediatamente".
Los funcionarios federales,
enviados por Obama, se reunirían más tarde
el lunes con la gobernadora Jan Brewer en su oficina
en Phoenix. La visita es resultado de la de Brewer el
3 de junio a la Casa Blanca, donde ella y Obama hablaron
sobre seguridad fronteriza e inmigración. Brewer
preguntó sobre detalles específicos de
cómo se aplican los planes para Arizona.
El presidente había
anunciado previamente planes de enviar 1.200 soldados
a la frontera sur del país, y pidió al
Congreso 600 millones de dólares para pagar por
1.000 agentes de la Patrulla Fronteriza adicionales,
160 nuevos agentes federales de inmigración y
dos aeronaves no tripuladas.
Tony Estrada, alguacil
del condado de Santa Cruz —fronterizo con México_,
participó en la reunión de Tucson y calificó
el esfuerzo federal como "muy necesario".
"Nunca hemos tenido
la atención, y nunca hemos tenido la respuesta
y recursos a lo largo de la frontera que hemos tenido
recientemente", comentó Estrada tras la
reunión en Tucson.
"Y una vez que tengamos
la combinación correcta, pienso que seremos capaces
de obtener algunas victorias. No va a parar; la frontera
nunca estará sellada. Será más
segura, tal vez con mayor seguridad, pero siempre estará
activa", agregó.
La reunión ocurre
tras meses de debate acalorado sobre inmigración
ilegal, el cual fue activado por la aprobación
en abril de una nueva ley de Arizona, la cual permite
que los policías que investigan cualquier otro
tipo de delito le pregunten a las personas sobre su
estatus de inmigración si existe "sospecha
razonable" de que están ilegalmente en Estados
Unidos. |