Unas 200
personas se concentraron el martes frente a las oficinas
de la Patrulla Fronteriza en esta ciudad fronteriza,
para protestar tras la muerte de un adolescente mexicano
de 15 años, abatido a tiros por un agente a comienzos
de este mes.
Los manifestantes se
reunieron bajo un sol quemante y un calor cercano a
los 37 grados centígrados (100 Fahrenheit), en
una acera frente a las oficinas generales de la Patrulla
Fronteriza.
Durante la protesta vespertina,
los manifestantes corearon: "¿Qué
queremos?, ¡justicia! ¿Cuándo la
queremos?, ¡ahora!". Varios llevaban carteles
con consignas, incluido uno que decía: "El
asesinato no se recompensa con vacaciones pagadas",
en referencia a la suspensión ordenada para el
agente fronterizo involucrado en el tiroteo, quien aún
no es identificado públicamente.
Entre los manifestantes
había mujeres y niños, jóvenes
y ancianos, gente a pie y en sillas de ruedas. Muchos
agitaban banderas estadounidenses.
Varios automovilistas
que pasaban hicieron sonar las bocinas de sus vehículos,
en una aparente muestra de apoyo. |