Sonia
Sotomayor, jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos,
regresó el viernes al complejo de viviendas subvencionadas
del Bronx donde pasó parte de su niñez,
recordando cómo un encuentro improbable con Robert
F. Kennedy detonó su pasión por el servicio
público.
La mujer nacida en el
Bronx contuvo las lágrimas en la ceremonia en
la cual se cambió el nombre al conjunto habitacional
Bronxdale Houses para ponerle el suyo. De ascendencia
puertorriqueña, Sotomayor es la primera hispana
que llega a la Corte Suprema.
En un discurso emotivo,
Sotomayor dijo que vivió en el complejo durante
la mayor parte de sus años formativos. Una tarde
de primavera de 1958, miró por la ventana de
su vivienda en el segundo piso y vio un rostro famoso.
"Robert Kennedy
estaba visitando nuestros complejos de viviendas. Nunca
había visto un cabello rojo tan brillante",
comentó, agregando que fue a la biblioteca para
buscar información sobre él. "Quedé
cautivada por su carrera. A través de este encuentro
casual en el viejo centro comunitario, mi interés
en el servicio público se despertó",
señaló.
Mientras muchos residentes
del complejo escuchaban entre el público y su
madre se secaba las lágrimas en la fila delantera,
Sotomayor reflexionó sobre una niñez rodeada
de su familia. Sus primos, también residentes
de los complejos, se juntaban con ella en el restaurante
local de comida rápida para una competencia de
comer hamburguesas, narró.
"Cada vez que manejo
por ese (restaurante) White Castle recuerdo las horas
y horas de diversión que tuvimos mis primos y
yo mientras vagábamos por los terrenos de este
complejo de viviendas, y que jugábamos en el
campo de juegos, y gritábamos y peleábamos
y reíamos y vivíamos", agregó.
Sotomayor también
visitó su escuela primaria cercana, Blessed Sacrament,
donde los niños la ovacionaron entusiastas mientras
la magistrada ingresaba a una asamblea para entregar
un premio al estudiante David Abreu.
"Pienso que ahora
tengo mucha más responsabilidad", dijo al
niño de séptimo grado, radiante y verdaderamente
sorprendido.
Sotomayor aseguró
a los pequeños que alguna vez fue una niña
como ellos. En aquellos días, ella aspiraba a
ser abogada, pero nunca soñó con llegar
a la Corte Suprema.
Sotomayor hablaba más
tarde en el Hostos Community College, donde su madre,
Celina Béez, se graduó en 1973 con un
título de enfermera. El actual rector de la escuela,
Félix Matos Rodríguez, señaló
que el éxito de Sotomayor es un ejemplo de cómo
los colegios comunitarios pueden crear movilidad social
para los estudiantes. |