El holandés
Joran van der Sloot denunció a los policías
que lo investigaron, alegando que vulneraron sus derechos
en el interrogatorio policial en el que confesó
ser autor del asesinato de la estudiante peruana Stephany
Flores.
El abogado peruano del
holandés, Máximo Altez, confirmó
el jueves a la AP la presentación de la denuncia
en la víspera contra el coronel Miguel Canlla,
jefe de Homicidios de la Policía de Investigaciones
Criminales (Dirincri) y contra el grupo de agentes que
tuvo a su cargo el interrogatorio y la investigación.
"Se ha violado un
principio universal que es el derecho a la defensa",
dijo Altez, señalando que los policías
impusieron a Van der Sloot una abogada particular, que
él no había escogido ni aprobado.
"La policía
fue la que le puso esa abogada... Joran no eligió
y no firmó (una carta de aceptación de
la letrada), aseguró Altez, quien asumió
la defensa del holandés con posterioridad al
interrogatorio.
Asimismo, dijo que Van
der Sloot afirmó que el traductor que estuvo
presente confundió sus declaraciones.
Van der Sloot fue encausado
por homicidio calificado por el asesinato de Flores,
de 21 años, el 30 de mayo en el cuarto de hotel
donde él se alojaba en Lima. También es
el principal sospechoso de la desaparición de
la estudiante estadounidense Natalee Holloway en Aruba
en el 2005, caso que nunca fue resuelto.
Fue recluido el 11 de
junio, tras confesar el crimen a la policía,
en el penal limeño Miguel Castro Castro.
El coronel Canlla dijo
en breve conversación telefónica con la
AP que el hecho que Van der Sloot no haya escogido a
la abogada que lo representó "no invalida
nada".
"El interrogatorio
se hizo conforme a la ley, con abogado, con traductor",
sostuvo.
Indicó que aún
no había recibido información oficial
sobre la denuncia en su contra, y aclaró que
al haber sido presentada ante la Inspectoría
General de la Policía Nacional, "es un procedimiento
interno".
El lunes último
el diario De Telegraf de Holanda dijo que pudo entrevistar
a Van der Sloot en la cárcel y que éste
afirmó que fue intimidado por la policía
peruana logrando que se incriminara.
"Estaba muy asustando
y confundido durante el interrogatorio y quería
irme", contó Van der Sloot al diario. "Presa
del pánico, lo firmé todo, pero ni siquiera
sabía lo que decía" el escrito.
El mismo lunes Van der
Sloot se negó a declarar ante el juez que ve
su caso y que lo visitó en la cárcel para
tomar su manifestación. Argumentó que
aún está pendiente de resolución
un hábeas corpus que presentó para que
se declare inválido el interrogatorio policial. |