Arizona
se preparaba para pedirle el jueves a un tribunal de
apelaciones que anule el fallo de una jueza que suspendió
las partes básicas de la nueva ley de inmigración
del estado, brindándole una primera victoria
clave al gobierno federal en una pelea que podría
elevarse a la Corte Suprema de Estados Unidos.
La gobernadora de Arizona,
Jan Brewer, dijo que la decisión anunciada el
miércoles por la juez federal Susan Bolton "es
un bache en el camino" y prometió apelar.
El vocero de Brewer,
Paul Senseman, dijo que Arizona le pediría más
tarde el jueves a la corte federal de apelaciones del
noveno circuito, en San Francisco, que suspenda las
medidas cautelares ordenadas por Bolton y que acelere
el examen de la apelación presentada por el estado.
Brewer firmó en
abril la ley que reavivó el debate nacional sobre
la inmigración meses antes de las elecciones
legislativas de noviembre próximo.
La juez Bolton estimó
que el gobierno del presidente Barack Obama tiene buenas
posibilidades de triunfar con su argumento de que la
ley de inmigración federal prevalece sobre la
ley estatal.
Sin embargo, el promotor
clave de la ley de Arizona, el representante republicano
Russell Pearce, opinó que la juez se equivocó
y pronosticó que el estado ganará el caso
al final.
Los opositores de la
ley opinaron que el fallo de la juez envió un
mensaje claro a otros estados que tenían la esperanza
de copiar la legislación de Arizona.
"Seguro que va a
obligar a los estados a hacer una pausa para analizar
cómo están elaborando su legislación
y cómo encaja en un marco constitucional",
dijo Dennis Burke, el fiscal federal para Arizona. "Los
proponentes de esta ley dijeron a la corte que no había
dudas de que era constitucional, y ahora una juez federal
dice, 'Un momento. Hay problemas graves con este proyecto
de ley''', agregó Burke a The Associated Press.
"Así que
la idea de que esto iba a ser un modelo para otros estados
está seriamente en duda. El plan es constitucionalmente
deficiente", añadió.
En su fallo cautelar,
Bolton retrasó la aplicación de las disposiciones
más controvertidas de la ley, incluso una que
obligada a la Policía a que solicitara la licencia
de conducir, pasaporte u otro documento de identidad
de una persona si tenía razones para sospechar
que ingresó sin documentos al país.
Los agentes debían
realizar tal control de inmigración luego de
detener a una persona mientras hacían cumplir
otras leyes u ordenanzas.
La juez Bolton también
puso en suspenso partes de la ley que obligaban a los
inmigrantes legales a portar sus documentos en todo
momento y que prohibía a los trabajadores indocumentados
solicitar trabajo en lugares públicos, como en
playas de estacionamiento.
La juez también
prohibió a los policías estatales que
detengan sin orden judicial a sospechosos de ser inmigrantes
sin documentos.
"El obligar a los
agentes del orden público y las dependencias
de Arizona para que determinen el estatus migratorio
de toda persona que sea detenida viola los derechos
de los inmigrantes con residencia legal, debido a que
se restringiría su libertad mientras se verifica
su situación en el país", dijo Bolton,
quien fue nombrada por el gobierno del entonces presidente
Bill Clinton para trabajar en siete demandas presentadas
contra la ley de Arizona.
Otras disposiciones de
la ley que eran menos polémicas entraron en vigencia
el jueves, entre ellas una que prohibe a las ciudades
de Arizona de vulnerar las leyes federales de inmigración.
La secretaria mexicana
de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, dijo que
el fallo era el "primer paso en la dirección
correcta".
En declaraciones a los
medios de comunicación, Espinosa agregó
que el gobierno mexicano dará seguimiento al
proceso judicial "hasta que se produzca la declaración
de inconstitucionalidad de la ley SB1070".
La secretaria agradeció
a los gobiernos de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia,
Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Paraguay
y Perú que se sumaron a una moción presentada
por México en la corte estadounidense.
El fallo se produjo justo
cuando la policía realizaba preparativos de último
minuto para comenzar a aplicar la ley y mientras los
activistas planeaban grandes manifestaciones en contra. |