El presidente
venezolano Hugo Chávez dijo el viernes que no
asistirá a la juramentación del nuevo
presidente de Colombia, y advirtió que podría
romper relaciones con ese país si el mandatario
saliente insiste en sus acusaciones contra Caracas,
a las que consideró una "locura".
En un discurso transmitido
por la televisión, Chávez dijo que no
asistirá a la ceremonia de asunción del
presidente electo Juan Manuel Santos, luego de que el
gobierno saliente de Colombia señaló que
algunos líderes rebeldes se refugian en Venezuela.
El mandatario venezolano
rechazó las acusaciones del gobierno de su colega
Alvaro Uribe, y señaló, "No ocultamos
aquí a nadie".
"Si siguen con su
locura, yo en las próximas horas voy a romper
relaciones con Colombia", advirtió Chávez.
No obstante, el presidente
venezolano consideró que la situación
actual representa una prueba para Santos, y afirmó
que, "si hay respeto", Venezuela estará
dispuesta a retomar relaciones constructivas con su
vecino.
Más temprano,
Venezuela presentó una nota de protesta en la
embajada de Colombia en rechazo a la denuncia que hizo
Bogotá sobre la presencia de jefes guerrilleros
en territorio venezolano, y llamó a consultas
a su diplomático destacado en la capital colombiana,
en el marco de la nueva crisis.
Al desestimar la denuncia
de Colombia, Chávez dijo en cadena de radio y
televisión, "no voy a caer en provocaciones",
y responsabilizó a Uribe, del nuevo roce en las
relaciones.
"Espero que el nuevo
presidente de Colombia haga honor a lo que viene diciendo.
A pesar de su pasado, yo estoy a la espera para renovar
las relaciones", agregó.
Pese a las nuevas tensiones,
Santos se mostró el jueves a favor del diálogo,
y dijo en un encuentro con empresarios en Miami que
a través de esa vía se podría resolver
el problema.
"Si no hay diálogo,
¿cómo podemos resolver los problemas?",
inquirió el futuro gobernante tras sostener que
"es poco a poco que hay que restablecer esas relaciones,
y eso es lo que nosotros queremos con nuestros vecinos,
porque es lo que le conviene al pueblo colombiano, lo
que le conviene al pueblo ecuatoriano, lo que le conviene
al pueblo venezolano".
El viernes, el canciller
venezolano Nicolás Maduro fustigó con
dureza la denuncia colombiana, considerándola
"una olla podrida llena de falsos positivos mediáticos",
y dijo que el gobierno venezolano irá evaluando
en el transcurso de las próximas horas nuevas
medidas "políticas" y "diplomáticas"
que garanticen que "este rechazo sea sometido a
su justo lugar".
Maduro informó
que había entregado una nota de protesta a la
embajadora colombiana María Luisa Chiappe, y
que el diplomático venezolano Gustavo Márquez
fue llamado a Caracas para evaluar la "arremetida"
de Colombia.
En Bogotá, un
comunicado leído ante periodistas por el Secretario
de Prensa, César Mauricio Velázquez, anuncia
que el "gobierno de Colombia ha solicitado a la
Organización de los Estados Americanos (OEA)
convocar, a la brevedad posible, a una sesión
extraordinaria del Consejo Permanente para examinar
la presencia de terroristas colombianos ubicados en
territorio venezolano".
Reitera que la solicitud
fue antecedida por "innumerables esfuerzos fallidos
para la solución de este grave problema a través
del diálogo directo con Venezuela" y de
los constantes llamados a la OEA y a su secretario general.
El ex presidente colombiano
Andrés Pastrana manifestó dudas por el
hecho de que la denuncia se presenta a escasas tres
semanas del fin del mandato de Uribe.
Pastrana dijo el viernes
a Caracol Radio de Colombia que "si el presidente
Uribe de verdad tiene esas pruebas desde 2004, yo no
entiendo... cómo no se ha llamado a consultas
(al embajador) como un gesto de rechazo del gobierno
colombiano a la protección de narcoterroristas
en territorio venezolano".
El subsecretario de Estado
estadounidense, Philip Crowley, admitió ante
la prensa que algunos de los datos presentados por Colombia
"no son nuevos", y dijo que Venezuela, como
miembro de la OEA, la ONU y UNASUR "está
obligada a rechazar esta presencia de organizaciones
terroristas en su territorio".
Las autoridades colombianas
informaron el jueves que tenían "evidencias
que acreditan la presencia en la República Bolivariana
de Venezuela" de las FARC, con integrantes como
Iván Márquez, Rodrigo Granda, alias "Ricardo",
Timoleón Jiménez, alias "Timochenko"
y Germán Briceño, alias "Grannobles",
así como de Carlos Marín Guarín,
alias "Pablito" y otros integrantes del ELN.
Tras la elección
de Santos, el mes pasado, el presidente Chávez
había manifestado su disposición a retomar
las relaciones con Bogotá, que mantiene "congeladas"
desde julio de 2009 por divergencias en temas como un
acuerdo de cooperación militar colombo-estadounidense
que ha dicho representa una amenaza a la seguridad de
su país.
El mayor impacto del
distanciamiento entre Caracas y Bogotá se ha
reflejado en el desplome de las exportaciones colombianas
a Venezuela que han caído 70% en lo que va del
año y han descendido hasta 1.500 millones de
dólares, según cálculos del gobierno
colombiano.
El viernes, Chávez
dijo que si continúan las acusaciones del gobierno
de Uribe, "no le vamos a comprar nada, nadita a
Colombia". |