Charlene
Cotton habla de sexo con quien quiera oírla.
Varios días a la semana permanece detrás
de una mesa decorada con una canasta llena de condones
de distintos sabores y folletos sobre el sexo sin riesgo
y llama a las mujeres que pasan por la calle diciéndoles
"Ven a revisar mi mesa. No temas".
Les pregunta "¿Has
oído hablar sobre el condón femenino?".
Para demostrar cómo funciona, toma un juego de
demostración, un condón y modelos anatómicos.
Es una conversación
aparentemente inusual en una esquina de la ciudad, pero
Cotton no siente ninguna vergüenza. Colabora con
una iniciativa para promover los condones femeninos
con la esperanza de que puedan ayudar a contener la
propagación del VIH en Washington, que tiene
una de las mayores tasas de infección en Estados
Unidos.
Grupos comunitarios están
distribuyendo gratuitamente medio millón de condones
femeninos, que son más amplios que los masculinos
pero similares en tamaño, durante sesiones de
instrucción en salones de belleza, iglesias y
restaurantes.
La cadena farmacéutica
CVS los vende en todas sus tiendas en Washington DC,
aunque las ventas son lentas por ahora y las autoridades
municipales empiezan otra promoción: un cibersitio
y carteles en 460 autobuses, un tercio de la flota de
la ciudad.
Los avisos se difundirán
durante tres meses ahora y más adelante en la
primavera. "El condón femenino con puntos
de placer para ella y para él, para provocar,
complacer y proteger. Vamos, pruébalo",
exhorta el aviso.
La cuestión es
si una mayor disponibilidad significa que las mujeres
usarán los condones. Es una cuestión crucial
en Washington DC, donde un estudio en 2009 halló
que un 3% de la población de la ciudad mayor
de 12 años tiene VIH o sida. Es una epidemia
severa, según los Centros para el Control y Prevención
de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus siglas
en inglés), que consideran "severa"
una epidemia cuando afecta a más del 1% de los
residentes.
Después que se
difundió el estudio, el departamento de salud
de la municipalidad lanzó el plan de los condones
femeninos y el fondo MAC AIDS aportó un subsidio
de 500.000 dólares para iniciarlo. Cinco grupos
comunitarios participan en la iniciativa. |