Grupos
de voluntarios civiles, un aumento en el número
de agentes de la patrulla fronteriza y una nueva ley
de inmigración no son suficientes para un conocido
neonazi que ahora encabeza una milicia en el desierto
de Arizona.
Jason "J.T."
Ready está tomando el asunto en sus propias manos,
declarando la guerra a los "narcoterroristas"
y vigilando para detectar a inmigrantes ilegales. Hasta
ahora, dice Ready, sus patrullas han encontrado unos
pocos inmigrantes, a los que dieron agua y entregaron
a la patrulla fronteriza. Dice que una vez encontró
un cadáver descompuesto en una aguada y alertó
a las autoridades.
Pero las agencias locales
del orden están nerviosas, dado que el grupo
de Ready está fuertemente armado y se identifica
con el Movimiento Nacional Socialista, una organización
que piensa que solamente los blancos no judíos
heterosexuales deberían ser ciudadanos estadounidenses
y que todos los demás deberían dejar el
país "pacíficamente o por la fuerza".
"No vamos a cruzarnos
de brazos y esperar a que el gobierno" actúe,
dijo Ready. "Esto es lo que hicieron los padres
fundadores del país".
Una escalada de los grupos
civiles de vigilancia fronteriza ha ocurrido en Arizona
en años recientes, incluyendo el movimiento Minutemen,
que toma su nombre de una milicia de la guerra de independencia.
Varios grupos patrullan
el desierto a pie, a caballo y en aviones y reportan
actividades sospechosas a la Patrulla fronteriza y,
generalmente, no han causado problemas para las agencias
del orden.
Pero Ready, un ex infante
de Marina de 37 años, es diferente. Él
y sus amigos lucen uniformes de camuflaje, chalecos
antibalas y máscaras de gas, y portan fusiles
automáticos. Ready se ofende cuando le llaman
neonazi, pero admite que se identifica con el Movimiento
Nacional Socialista.
"Esos son nazis
explícitos", dijo Mark Potok, del Proyecto
de Inteligencia del Southern Poverty Law Center. "Son
personas que llevan la esvástica en la manga".
Ready es un reflejo de
la furia sobre la inmigración ilegal en Arizona.
La gobernadora Jan Brewer firmó recientemente
una ley que requiere que la policía, cuando hace
cumplir otras leyes, interrogue a una persona sobre
su estatus de inmigración si tiene suficiente
razón para creer que la persona está ilegalmente
en el país. La ley ha sido impugnada por el gobierno
federal y diversas entidades.
Pero Brewer no ha hecho
lo suficiente, dijo Ready, y agregó que no está
satisfecho con la decisión del presidente Barack
Obama de fortalecer la vigilancia en la frontera.
El alguacil del condado
de Pinal, Paul Babeu, dijo que no ha habido problema
alguno con el grupo durante los patrullajes por su jurisdicción,
que incluye varias zonas usadas para el tráfico
de indocumentados. Pero Babeu está preocupado
porque un grupo no entrenado, que actúa sin ser
una autoridad, podría causar "problemas
severos", poniendo en peligro a sus integrantes
y a otras personas.
"No los estoy invitando.
Y de hecho, preferiría que ellos no vengan, especialmente
aquellos que abrigan odios como éstos",
dijo Babeu.
Las autoridades informaron
que patrullajes como los de Ready podrían socavar
el trabajo de miles de agentes que laboran diariamente
en la frontera, especialmente si tratan de tomar la
ley en sus manos.
Ready dijo que su grupo
ha patrullado el desierto ubicado unos 80 kilómetros
(50 millas) al sur de Phoenix, en una zona donde un
vicealguacil de Pinal informó que un grupo de
narcotraficantes lo hirió a tiros en abril.
Algunos agentes de la
Oficina de Control de Tierras se reunieron con el grupo
de Ready durante un patrullaje, y revelaron que no detectaron
infracciones a ley alguna ni intenciones de buscar un
enfrentamiento, dijo el vocero Dennis Godfrey.
Los patrullajes se han
realizado en terrenos públicos, y los miembros
del grupo no tienen problemas por la portación
de armas, debido a las laxas leyes de Arizona en la
materia.
La milicia se ha derivado
de grupos de vigilancia que han sido parte del debate
sobre la inmigración en Arizona. El patrullaje
en el desierto de Arizona por parte de organizaciones
de Minutemen atrajo la atención nacional en el
2004 y 2005.
Esos grupos siguen operando
en Arizona, y las autoridades no suelen interferir en
las operaciones de esos grupos, a menos que se hagan
justicia por propia mano. |