Casi 500
agentes, entre autoridades federales antidrogas de Estados
Unidos y policías de Puerto Rico, allanaron el
viernes por la mañana complejos de vivienda pública
en la costa occidental de esta isla, en lo que se considera
la mayor operación de su tipo en el estado libre
asociado.
Las autoridades tenían
orden de arrestar a 158 personas y esperaban incautarse
de más de 1 millón de dólares en
propiedades, en un intento por desmantelar las bandas
del narcotráfico y por reducir los índices
de delincuencia en Mayagüez durante los próximos
Juegos Centroamericanos y del Caribe, dijo el agente
especial Waldo Santiago, vocero de la Dirección
Antidrogas Estadounidense (DEA).
Para el viernes por la
tarde, no estaba claro cuántos sospechosos fueron
capturados ni cuál fue el monto de lo incautado.
Sin embargo, el agente especial a cargo de la división
del Caribe de la DEA, Javier F. Peña, dijo que
la operación detuvo a "los traficantes más
duros y violentos que aterrorizaban esta parte de la
isla".
La DEA envió agentes
de varias zonas del Caribe para ayudar a los policías
puertorriqueños en los arrestos y en la ejecución
de las órdenes de allanamiento en un área
costera conocida como el punto de entrada de cocaína
y otras drogas procedentes de República Dominicana,
por el Canal de la Mona.
Muchas de las detenciones
buscaban combatir las operaciones narcotraficantes que
tenían su base en complejos de vivienda pública,
cerca de escuelas e instalaciones deportivas que serán
usadas en los próximos juegos, los cuales contarán
con la participación de 600 deportistas de unos
33 países y atraerán a miles de visitantes
a Mayagüez. Los juegos comienzan el 17 de julio.
Los narcotraficantes
en Puerto Rico suelen aprovechar instalaciones de vivienda
pública como puntos de distribución de
cocaína y heroína.
Santiago dijo que la
policía puertorriqueña pretendía
"tomar el control" de seis complejos de vivienda
para ayudar a prevenir la violencia durante los juegos.
Como estado libre asociado,
Puerto Rico es uno de los puntos predilectos para el
paso de drogas entre Sudamérica y Estados Unidos.
Algunos de los estupefacientes son consumidos en la
isla, y las autoridades atribuyen la creciente tasa
de homicidios en la isla a las disputas entre las pandillas
rivales dedicadas al comercio de drogas ilícitas. |