Oakland
aprobó un plan para autorizar la operación
de cuatro fábricas que cultivarán, procesarán
y empacarán marihuana, con lo que la ciudad californiana
podría ser la primera de Estados Unidos en autorizar
el cultivo de la planta a nivel industrial.
El concejo de la ciudad
de Oakland aprobó el martes por la noche el proyecto
tras una votación de 5-2, con una abstención.
El proyecto regresará al organismo gubernamental
para la votación final, pero se prevé
que el resultado no cambie.
La votación ocurrió
después de más de dos horas de escucharse
opiniones de residentes, divididos entre quienes se
oponían — en gran medida alegando que los
pequeños productores de marihuana medicinal serían
desplazados del negocio — y quienes alegaban que
el plan generará millones de dólares en
impuestos y ventas, además de crear cientos de
empleos.
Las fábricas no
tendrán un tamaño limitado — un
candidato potencial para obtener una licencia quiere
abrir una fábrica que produciría más
de 9,5 toneladas (21.000 libras) de marihuana al año_,
pero estarían fuertemente gravadas y reguladas.
Quienes compitan por
una de las cuatro licencias tendrían que pagar
211.000 dólares de permiso anual, contratar un
seguro de responsabilidad civil de dos millones de dólares
y estar dispuestos a dedicar hasta el 8% de las ventas
brutas a impuestos.
Los defensores de la
iniciativa también promovieron la posibilidad
de que Oakland sea la capital de la cannabis en Estados
Unidos, especialmente si los votantes de California
aprueban en noviembre la legalización de la marihuana
para uso recreativo.
"¿Quieren
ser el 'Valle del Silicio de la Cannabis'?", dijo
Jeff Wilcox, un empresario local que quiere construir
"AgraMed", una fábrica de 3 hectáreas
(7,4 acres) con horno y laboratorio, así como
9.300 metros cuadrados (100.000 pies cuadrados) de espacio
para cultivo.
La iniciativa se presentará
ante el consejo una vez más para su votación
final, pero no se espera que cambie el resultado. |