Sometida
por Roberto Rullan 08/21/2011
Los celos es una respuesta
emocional compleja y perturbadora, que surge cuando
una persona percibe una amenaza hacia algo que considera
como propio.
Comúnmente se
denomina así a la sospecha o inquietud ante la
posibilidad de que la persona amada nos reste atención
en favor de otra. También se le conoce así,
al sentimiento de envidia hacia el éxito o posesión
de otra persona.
La Psicología
actual explica que los celos son la respuesta natural
ante la amenaza de perder una relación interpersonal
importante para la persona celosa. Los celos parecen
estar presentes en todas las personas, indistintamente
de su condición socio-económica o forma
de crianza y manifestarse en personalidades que aparentemente
parecían seguras de sí mismas.
Una característica
que parece destacarse en las personas celosas son tener
rasgos de egoismo. Muchas de ellas, una vez que los
padecen, se sorprenden de si mismas ya que ni siquiera
sospechaban que los padecieran.o sea Los celos pueden
ser sanos cuando lo que se demanda es algo que se debe
hacer sobre una base de equidad en la pareja; sin embargo
acudir a este tipo de conducta refleja carencias personales
muy profundas.
El celo carnal se expresa
cuando se hacen demandas inapropiadas y cuando ejercen
sentimientos enfermizos porque las demandas no son satisfechas.
Este sentimiento refleja una cierta inseguridad emocional
por perder dominio o sentir menoscabo en una relación
interpersonal. Los celos se manifiestan ante la aparición
de una situación o persona que el yo-interno
clasifica como mucho más dominante y competitiva.
Los celos provocan que
el sujeto que los padece, se sienta vulnerado y ejerza
un sobredominio de la persona objeto del celo, atrapándola
en una red de cirscuntancias opresivas tales como privarla
de la libertad, aislarla, seguirla al trabajo, revisar
sus relaciones externas, buscar una evidencia de traición
etc.
Además de las
circunstancias causadas por el libre albedrío
que todo el mundo tiene, es la cuestión principal
de los celos de origen psicológico. Los estudios
de Egene W. Mathes, de la Western Illinois University,
quien realizó experimentos de campo para comprobar
las hipótesis de Greg White respecto a los celos,
la persona "celosa" (A) siente celos en su
relación con la persona "celada" (B)
al aparecer el "intruso" (C) - que puede ser
otra persona o circunstancia - debido a dos razones
fundamentales:
1.la pérdida de
la relación representaría la pérdida
de las recompensas y beneficios que dicha relación
reportaba: la persona celosa ya no podrá compartir
momentos de buena calidad o gratos con la persona celada:
ya no conversarán, jugarán, o dormirán
juntas, por ejemplo.
2.la pérdida merma la seguridad en sí
mismo o autoestima: para la persona celosa (A), la persona
celada (B) habría de elegir entre ella (A) y
el "intruso" (C) y habría optado por
el último (C), lo que sugeriría que (C)
es más importante o mejor que (A).
Este "intruso" (C) puede ser otra persona
(por ejemplo el nacimiento de un nuevo hermano en el
contexto familiar), o alguna situación externa
(por ejemplo cuando la esposa ingresa a trabajar por
primera vez y dedica menos tiempo al hogar, o surge
una buena amistad a (B).
Esta situación
entre (A) y (B) puede ser creada también por
el entorno de trabajo, amistades o familia, aunque no
tengan un interés directo en la relación
entre ambos (envidia).
Frecuentemente cuando hablamos de personas celosas nos
encontramos un perfil definido por la pasión,
la ansiedad, el neuroticismo e incluso algo de sadomasoquismo.
Estas personas tienen
un profundo sentimiento de abandono, que la otra persona
se ha reído de ellos y sus sentimientos, que
los han utilizado todo esto les puede llevar del amor
al odio en cuestión de segundos y el objeto de
su amor pasa a ser el objeto de su actual odio. Cuando
se llega a esta situación es cuando se pueden
producir las agresiones físicas y psicológicas.
Los celos llevados al
extremo constituyen una patología fuertemente
autodestructiva; el sujeto que padece esta enfermedad
"vive" en un estado de infelicidad, en función
de sus miedos y sospechas de engaño, muchas veces
completamente infundados y prácticamente no acepta
otra condición de verdad que no sean las evidencias
que confirman su inseguridad en la relación.
Los celos patológicos pueden manifestarse indistintamente
en hombres o mujeres.
Los celos pueden causar
mucha angustia e infelicidad y aún provocar el
daño al ser objeto del celo, incluso hasta provocar
una respuesta física de agresión desmedida
terminando, en la reclusión (secuestro), en el
asesinato o agresión física.
Este nivel de celo es
muy difícil de curar y las personas que lo padecen
tienen grandes posibilidades de llegar a situaciones
extremas si no se someten a un especialista. Existen
países como España que han tomado medidas
en el asunto debido a la gran cantidad de casos de violencia
doméstica causada por los celos.
La cura está
basada en la recuperación de la confianza en
la relación de pareja y de la seguridad de si
mismo reconociendo el espacio vital que toda pareja
debe tener y que no debe ser invadido por el otro.
La prevención
está relacionada con el aprendizaje durante la
infancia de los valores de la tolerancia, el respeto
y el reconocimiento de los derechos del otro. Además
también pueden prevenirlos una buena comunicación
en la pareja.
Una vez desarrollados
los celos, la terapia psicológica puede ser muy
útil si es que no hay una patología subyacente,
como el alcoholismo. Si hay una patología subyacente,
la terapia psicológica debe abordarla. En los
casos de delirio, el enfoque es farmacológico.
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