No es excusa para holgazanear. Hacer
ejercicio regularmente fortalece los músculos,
reduce el riesgo de algunas enfermedades y promueve
el bienestar mental. Mientras más ejercicio,
mejor.
Sin embargo, no todos tienen el tiempo
o la fuerza de voluntad. Por ello, los investigadores
se propusieron encontrar la cantidad mínima de
actividad física necesaria para cosechar beneficios
de salud.
Los hallazgos de un estudio realizado
en Taiwán sugieren que sólo 15 minutos
de ejercicio moderado al día puede repercutir
en una vida más larga.
"Esto podría convencer a
muchas personas de que pueden incorporar actividad física
en sus vidas ocupadas", dijo el médico Anil
Nigam de la Universidad de Montreal en un correo electrónico.
Nigam no participó en la investigación,
pero escribió una editorial que acompañó
a la publicación del estudio el lunes en la publicación
médica en línea The Lancet.
Las guías para tener un buen
estado físico de la Organización Mundial
de la Salud, Estados Unidos y otros países recomiendan
que los adultos realicen al menos media hora de ejercicio
moderado el mayor número de días de la
semana posible. Esto puede incluir una caminata vigorosa,
andar en bicicleta o ejercicios aeróbicos en
el agua.
Al darse cuenta de que podría
ser difícil para algunas personas sudar, los
grupos de salud han sugerido partir ese tiempo en lapsos
menores de tiempo pero más manejables, como tres
períodos de 10 minutos de esfuerzo al día
entre semana.
El estudio más reciente, uno
extenso liderado por investigadores de los Institutos
Nacionales de Investigación de Salud en Taiwán,
buscó determinar si menos ejercicio que la media
hora recomendada seguía siendo de ayuda.
Los investigadores notaron que los habitantes
del oriente asiático, entre ellos chinos japoneses
y taiwaneses, generalmente son menos activos físicamente
que sus contrapartes occidentales y que sus ejercicios
tienden a ser menos intensos.
Unos 416.000 adultos de Taiwán
fueron encuestados sobre qué tanto ejercicio
hicieron el mes anterior. Con base en sus respuestas,
fueron divididos en cinco grupos por los niveles de
su actividad física.
Los investigadores vigilaron su progreso
durante ocho años en promedio y calcularon una
proyección de esperanza de vida.
El estudio descubrió que quienes
hacían ejercicio apenas 15 minutos diarios, o
90 minutos a la semana, reducían su riesgo de
muerte en 14% y extendían su esperanza de vida
tres años, en comparación con quienes
no hacían ejercicio. Tanto mujeres como hombres
se benefician en igual medida de la actividad mínima.
Cada 15 minutos adicionales de ejercicio
reducen el riesgo de muerte otro 4% en comparación
con el grupo de inactividad física. Los investigadores
no reportaron cuánto ejercicio más beneficiaba
la esperanza de vida.
Hubo algunas limitaciones: Las respuestas
se reportaron por ellos mismos. El estudio, aunque extenso,
fue de observación, lo que significa que los
beneficios de salud pueden no ser por completo debido
al ejercicio.
Sin embargo, los investigadores tomaron
en cuenta otros factores que podrían afectar
la salud, como fumar o beber. Científicos ajenos
a este estudio dijeron que los descubrimientos eran
acordes con otros estudios.
Para la gente sedentaria, la clave es:
algo de ejercicio es mejor que nada.