Un francés
cuyos brazos y piernas fueron amputados cruzó
el Canal de la Mancha a nado este fin de semana usando
piernas ortopédicas con aletas.
La travesía de
Philippe Croizon, de 42 años, demoró 13
horas y media en lugar de las 24 previstas.
"Lo hice. Estoy
feliz, estoy tan feliz. No lo puedo creer, es una locura",
dijo Croizon a la cadena radial France-Info, sonando
un tanto aturdido a su llegada la noche del sábado.
Tres delfines lo acompañaron
por un rato mientras nadaba.
"Lo vimos como una
señal de buena suerte", dijo el padre del
nadador, Gerard Croizon, a The Associated Press.
Philippe Croizon partió
desde Folkestone, en el lado británico del canal,
y llegó a la costa cerca de la ciudad francesa
de Wissant. En su punto más estrecho, el cruce
es de cerca de 34 kilómetros (21 millas).
Las piernas ortopédicas
diseñadas especialmente para Croizon tienen terminaciones
en forma de aletas que le permitieron impulsarse en
el agua. Sus truncados brazos seguían el movimiento
del nado estilo libre y respiraba a través de
un tubo.
Croizón perdió
sus brazos y piernas después de sufrir una descarga
eléctrica en 1994, cuando parado en una escalera
ajustaba su antena de televisión y ésta
tocó un cable eléctrico.
Croizon fue noticia en
el 2007 al lanzarse en paracaídas desde un avión.
Escribió un libro sobre sus experiencias llamado
"J'ai decidé de vivre" (He decidido
vivir).
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