Un hombre,
que perdió la calma el jueves mientras un cirujano
del hospital Johns Hopkins le comunicaba el estado de
su madre, sacó un arma con la que hirió
al galeno, mató a su progenitora y luego se suicidó
en el centro médico de fama mundial, informó
la policía.
El médico sufrió
una lesión en el abdomen que en principio no
pone en riesgo la vida.
El atacante —identificado
como Paul Warren Pardus de 50 años— escuchaba
la información del médico alrededor del
mediodía cuando "se perturbó emocionalmente
y reaccionó ... y quedó abrumado por las
noticias sobre el estado de su madre", dijo el
comisionado de la policía, Frederick H. Bealefeld
III.
Pardus sacó una
pistola semiautomática de la cintura y le hizo
un disparo al médico, agregó el comisionado.
El galeno, identificado por colegas como el cirujano
ortopédico David B. Cohen, se derrumbó
en una habitación del octavo piso donde era atendida
la madre de Pardus.
El agresor se atrincheró
luego en el cuarto y creó una situación
tensa durante dos horas. La policía selló
sólo una sección pequeña del Edificio
Nelson y dejó abierto el resto del enorme complejo
médico de ladrillo rojo, que alberga las instalaciones
de medicina, investigación y educación.
Cuando los policías
ingresaron al cuarto, encontraron a Pardus y a su madre
muertos con arma de fuego. El estaba en el piso y ella
en la cama.
Bealefeld III dijo que
desconocía las causas de la hospitalización
de la mujer en el Hopkins, una institución con
un amplio reconocimiento en la investigación
y tratamiento del cáncer. Forma parte de la Universidad
Johns Hopkins, que tiene una de las escuelas de medicina
más avanzadas del mundo.
Con más de 30.000
empleados, John Hopkins es uno de los principales empleadores
de Maryland y el mayor de Baltimore. El hospital tiene
más de 1.000 camas y más de 1.700 médicos
de tiempo completo.
Michelle Burrell, que
trabaja en un café en la planta baja del hospital,
relató que empleados que estaban en el piso donde
el médico fue atacado le comentaron que el pistolero
estaba enojado con el tratamiento que el médico
había dado a su madre.
"Básicamente
estaba contrariado de que su madre hubiese quedado paralizada
por el médico", dijo Burrell. "Es una
locura". |