Mientras
miles de afganos protestaban por el plan de una diminuta
iglesia evangélica de la Florida de quemar públicamente
ejemplares del Corán, el pastor de esa denominación
dijo que no llevaría a cabo la quema si podía
reunirse el sábado con los organizadores de una
mezquita planeada cerca del lugar donde fueron derribadas
las Torres Gemelas en Nueva York.
Un conocido del pastor
Terry Jones dijo que éste se dirigía en
avión la noche del viernes a Nueva York.
K. A. Paul, un evangelista
cristiano que maneja un ministerio en Houston, señaló
que él compró el boleto para que Jones
volara de Orlando y aterrizara en Nueva York aproximadamente
a las 10:15 p.m. hora local. Paul proporcionó
a la AP una copia del itinerario y confirmación
del número de vuelo.
En Afganistán,
al menos 11 personas resultaron heridas el viernes por
las protestas.
La policía en
la provincia norteña de Badakhshan dijo que varios
centenares de manifestantes corrieron hacia un complejo
de la OTAN donde cuatro atacantes y cinco policías
fueron heridos en los enfrentamientos. Los manifestantes
también quemaron una bandera estadounidense en
una mezquita después de las plegarias del viernes.
En la provincia occidental
de Farah, la policía dijo que dos personas resultaron
heridas en otra protesta.
En una entrevista con
la NBC, el pastor Terry Jones dijo que si se reúne
con el imán en Nueva York, no quemará
el Corán. No dejó en claro si quiso decir
que aplazaba indefinidamente la quema del libro sagrado
de los musulmanes.
El imán Muhammad
Musri, presidente de la Sociedad Islámica del
Centro de la Florida, dijo a la CBS que tenía
una promesa de reunirse él y Jones con el imán
en Nueva York.
Pero poco antes, Jones
y Musri disintieron sobre los términos del acuerdo.
Jones dijo el jueves
que cancelaría la quema del Corán en base
a un acuerdo negociado con Musri de que cambiaría
el lugar de la mezquita planeada en Nueva York.
Pero Musri aseguró
haberle dicho a Jones el jueves que solamente podía
concertar una reunión con los planificadores
de la mezquita en Nueva York, cuyo líder ha dicho
que no hablará ni con el pastor ni con Musri.
Jones respondió insinuando que llevaría
a cabo su plan el sábado.
"Estamos realmente
asombrados", dijo Jones sobre Musri. "Claramente
nos mintió".
Para los líderes
políticos y los musulmanes en todo el mundo que
se han indignado por las amenazas de Jones, sus marchas
y contramarchas han agravado la frustración.
El clérigo Rusli
Hasbi dijo a mil feligreses que asistieron el viernes
a las plegarias matutinas en Indonesia, el país
musulmán más poblado, que aunque no lleve
a cabo su amenaza, Jones ya ha "agraviado el corazón
del mundo musulmán".
"Si lo hiciera,
sería el equivalente a la guerra", agregó
el clérigo en la ciudad de Lhokseumawe. "Una
guerra que movilizaría a los musulmanes en todo
el mundo".
Los musulmanes consideran
el Corán la palabra de Dios e insisten en que
debe ser tratado con todo respeto. |