El fundador de un dispensario grande
de marihuana terapéutica en el área de
la Bahía de San Francisco dijo el martes que
recibió una factura fiscal por 2,4 millones de
dólares después que el Servicio de Rentas
Internas (IRS) auditó las declaraciones fiscales
del Centro de Salud Harborside del 2007 y 2008.
Los impuestos retroactivos, multas e
intereses se desprendieron de una determinación
del IRS en el sentido de que aplica para el centro con
sede en Oakland un código tributario que prohíbe
deducción de costos a negocios que trafican drogas
ilegales.
Steve DeAngelo, director ejecutivo de
Harborside, dijo que las deducciones que desaprobó
el IRS incluyen costos estándares de operación,
como renta, nómina, seguro médico para
empleados y tarifas de licencia.
Auditores del gobierno no rebatieron
que Harborside dedujo correctamente sus gastos mayores:
los millones que gastó en comprar marihuana para
vender.
Un vocero del IRS señaló
que la agencia no hace comentarios sobre auditorias
individuales.