Los hispanos
podrían ser los votantes clave en elecciones
muy disputadas de varios estados. Otro tema es si saldrán
a votar.
Arturo Vargas, director
ejecutivo del grupo National Association of Latino Elected
and Appointed Officials, dijo que los hispanos tienen
el poder de empujar la balanza hacia un lado o el otro
en varios comicios para escoger gobernador, además
de los del Congreso.
El problema es la participación.
Un sondeo del Centro Hispano Pew sobre votantes hispanos
el mes pasado descubrió que éstos son
mucho más propensos a no votar que los votantes
no hispanos. Más de dos tercios de los que esperan
votar planean apoyar al candidato demócrata en
su distrito, señaló la encuesta.
Vargas proyecta que 6,5
millones de hispanos votarán este año,
un aumento de los 5,6 millones de hispanos que votaron
en las elecciones parlamentarias del 2006. La oficina
del censo calcula que unos 9,7 millones de hispanos
votaron en el 2008.
"No es tan sólo
en las zonas donde los hispanos se presentan como candidatos
que los votantes hispanos marcarán la diferencia,
sino en los estados con batallas electorales entre no-hispanos",
dijo Vargas, cuya organización registra el voto
hispano.
El distrito de la representante
Loretta Sánchez en el sur de California y el
de Ciro Rodríguez en Texas cuentan con una fuerte
base de votantes hispanos pero sus puestos de trabajo
también dependen de cuantos hispanos acudan a
las urnas.
A diferencia de las últimas
elecciones de mitad de trimestre del 2006, estados con
un gran número de hispanos llevarán a
cabo las batallas electorales más competitivas
este año. Eso va a favor de los demócratas,
dijo Andrés Ramírez, vicepresidente de
la Nueva Red Democrática, un grupo liberal de
investigación.
Citó a California,
Texas y Nevada, donde el líder de la mayoría
en el Senado ha cortejado a los hispanos con anuncios
en español y con un intento fallido para lograr
que el Senado vote en otorgar a los jóvenes hispanos
en Estados Unidos la oportunidad de obtener la ciudadanía.
En Nuevo México,
donde un tercio de los votantes registrados son hispanos,
la republicana Susana Martínez tiene una buena
oportunidad de convertirse en la primera gobernadora
hispana escogida de la nación. Los republicanos
también esperan que Bill Flores robe el escaño
del demócrata Chet Edwards en Texas y que Jon
Barela desbanque al representante Martin Heinrich en
Nuevo México. |