| Comer diariamente
alimentos como cereales y otros productos de grano integral
puede reducir el riesgo de cáncer de colon y recto,
afirman científicos.
Productos como el salvado, la avena,
cebada y harina integral de trigo pueden reducir el
riesgo de la enfermedad, afirma la investigación
publicada en British Medical Journal(Revista Médica
Británica).
Pero el estudio -que revisó 25
investigaciones publicadas previamente- no encontró
'evidencia significativa' de que el consumo de frutas
y legumbres ricos en fibra, como frijoles y lentejas,
reduzca el riesgo de esta enfermedad.
Según los científicos
del Imperial College de Londres, la Universidad de Leeds,
Inglaterra, y la Universidad de Wageningen en Holanda,
por cada 10 gramos que se consumen al día de
fibra de cereales y granos integrales hay una reducción
de 10% en el riesgo de cáncer de colon y recto.
El cáncer colorrectal es el tercer
cáncer más común en el mundo en
hombres y mujeres, con unos 1,2 millones de casos diagnosticados
cada año.
Se sabe que la fibra de granos integrales
ayuda a proteger de enfermedades cardiovasculares, pero
hasta ahora se desconocía si estos alimentos
pueden tener beneficios contra el cáncer colorrectal.
Los estudios hasta ahora habían
mostrado resultados contradictorios.
Granos protectores
La nueva investigación revisó
25 estudios observacionales sobre esta asociación,
que incluyeron a casi dos millones de personas.
La conclusión es que el consumo
de fibra de cereales de grano integral sí ayuda
a prevenir este cáncer.
'Entre más fibra se consuma,
mejor. Incluso las cantidades moderadas tienen algún
efecto', afirma la doctora Dagfinn Aune, del departamento
de epidemiología y estadística del Imperial
College.
La investigadora explica que una dieta
que contiene tres porciones de granos integrales (90
gramos) cada día puede reducir en 20% el riesgo
de cáncer colorrectal.
Además, incrementar el consumo
diario de fibra de granos integrales también
puede ofrecer otros beneficios a la salud.
'Es probable que también reduzca
el riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes tipo
2, sobrepeso y obesidad e incluso la mortalidad general',
dicen los investigadores.
Estudios pasados han mostrado que el
consumo de grandes porciones de frutas y verduras puede
proteger contra el cáncer, pero esta nueva investigación
demuestra que otros compuestos de estos productos, y
no la fibra, parecen ofrecer esa protección.
Aunque la fibra vegetal no puede ser
procesada por el aparato digestivo y no es un nutriente,
se sabe que desempeña funciones muy importantes
en la composición del tracto gastrointestinal
al controlar la forma como otros compuestos y nutrientes
son procesados.
Esta parte de la planta, sin embargo,
se encuentra únicamente en los productos vegetales
que han sido poco procesados industrialmente.
Poco preferidos
Y aunque los granos integrales, que
contienen todos sus compuestos y fracciones, son los
más beneficiosos, desde la revolución
industrial el mercado y los consumidores han favorecido
a las harinas blancas y procesadas.
"Salvado"
Tal como señalan los expertos, este estudio apoya
la importancia de incluir en la dieta productos integrales
y no procesados.
Mark Flannagan, presidente
ejecutivo de la organización Beating Bowel Cancer,
afirma que 'estos resultados apoyan lo que ya se conoce
sobre el vínculo entre el consumo de fibra alimentaria
y una reducción en el riesgo de cáncer
colorrectal'.
'Nosotros recomendamos
que la gente coma una dieta balanceada que incluya mucha
fibra alimentaria, como cereal de grano, frutas y verduras
para reducir el riesgo de cáncer de colon y recto'.
'Es muy alentador saber
que cambios simples en tu dieta y estilo de vida pueden
ayudar a protegerte de uno de los tipos de cáncer
más mortales, el segundo en el Reino Unido'.
Por su parte Yinka Ebo,
de la organización Cancer Research Uk, expresa
que esta investigación apoya la evidencia sobre
la protección que ofrece la fibra contra el cáncer.
'Demuestra que ciertos
tipos de fibra, como cereales y granos integrales, son
particularmente importantes'.
'Comer mucha fibra es
sólo una de las muchas cosas que se pueden hacer
para reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad,
como mantener un peso sano, ser físicamente activo,
reducir el consumo de alcohol y carne procesada y no
fumar', señala.
Sin embargo, a pesar
de los beneficios comprobados de los granos integrales
la gente a menudo prefiere comprar productos procesados
como los de harina blanca.
En un comentario en la
misma publicación, la profesora Anne Tjonneland
del Instituto de Epidemiología de Cáncer
de Dinamarca, afirma que los granos integrales deben
hacerse más atractivos para los consumidores.
'Para incrementar el
consumo de estos alimentos en los países occidentales
debemos comunicar estos beneficios a la salud y mejorar
la accesibilidad de los productos de grano integral',
afirma la experta.
'Preferentemente debemos
presentar un sistema simple de etiquetado que ayude
a los consumidores a elegir productos con un alto contenido
de grano integral', agrega. |