El gobierno
puertorriqueño inició gestiones para privatizar
la administración de su principal aeropuerto
internacional, transacción por la que espera
recibir unos 1.000 millones de dólares.
El director ejecutivo
de la Autoridad de los Puertos, Alvaro Pilar, señaló
el viernes que presentaron una solicitud a esos efectos
ante la Administración Federal de Aviación
(FAA por sus siglas en inglés).
"Nosotros seguimos
siendo dueños del aeropuerto, lo que hacemos
es que buscamos una empresa privada que lo maneje y
a cambio de eso, un consorcio privado nos estaría
dando dinero al pueblo de Puerto Rico como adelanto
por la operación del aeropuerto", expresó
a la radiodifusora WKAQ.
El gobierno podría
recibir por lo menos 1.000 millones de dólares
para privatizar el aeropuerto Luis Muñoz Marín
en Isla Verde, según Pilar.
Las autoridades solicitaron
a la FAA una salvedad a fin de poder usar el dinero
para apuntalar la maltrecha economía de la isla,
indicó Pilar el viernes.
"Hay que cubrir
el déficit", según Pilar.
Puerto Rico encara un
déficit presupuestario de 3.200 millones de dólares,
con un desempleo del 15,9%. El gobierno ha despedido
a más de 8.000 trabajadores estatales en lo que
va de año, y son planeados 12.000 despidos más
para el próximo.
Luisiana e Illinois participan
en el programa con resultados mixtos.
No ha podido ser localizado
un inversionista para el aeropuerto Louis Armstrong
de Nueva Orleáns, y Chicago intenta encontrar
otro para su aeropuerto de Midway tras fracasar el primero.
Pilar dijo que no le
preocupa la situación de Chicago porque ocurrió
mientras las autoridades locales intentaron concretar
la financiación semanas antes del colapso del
mercado bursátil.
"Fue un mal timing",
opinó.
La FAA dispone de 30
para revisar la solicitud preliminar de Puerto Rico,
presentada el miércoles, dijo la vocera Marcia
Alexander-Adams.
De ser aprobada, parte
del dinero recibido será destinado a reducir
la deuda de 800 millones de dólares, dijo Pilar.
El resto será destinado a remodelar los muelles
que reciben los cruceros de placer en el distrito colonial
de San Juan para acomodar naves mayores.
"Ahora mismo no
tememos como pagar nuevos proyectos. Estamos pillados",
reconoció Pilar.
A juicio de Pilar, una
vez la FAA apruebe la transacción, tomaría
de uno a dos años el proceso completo de traspaso.
El funcionario defendió
la acción del gobierno argumentando que "jamás
manejándolo nosotros podríamos estar recibiendo
de golpe una cantidad tal, un billón (de dólares),
sin perder el patrimonio nacional".
Aseguró que como
parte de la transacción, ningún empleado
será despedido, ya que esa es una de las exigencias
de la FAA para aprobar el traspaso.
También será
necesario que el 65% de las aerolíneas que operan
en la Isla aprueben la transacción.
Según el funcionario,
sólo consorcios internacionales podrían
aspirar a administrar el aeropuerto debido al monto
de la transacción, lo que garantizaría
que no surja favoritismo con empresas locales al momento
de la selección. |