"En un nivel muy básico,
esta ley trata de hacer lo que es correcto para nuestros
hijos", dijo Obama antes de firmarla.
La ceremonia no ocurrió en la
Casa Blanca, sino en una escuela primaria del Distrito
de Columbia.
El proyecto de ley no sólo era
una prioridad para el mandatario sino también
para la primera dama, quien lanzó una campaña
nacional este año contra la obesidad infantil
y participó en el acto.
"Todos podemos estar de acuerdo
en que, en el país más rico del mundo,
todos los niños deberían tener la nutrición
básica que necesitan para aprender y crecer y
para lograr sus sueños", dijo Michelle Obama.
"Porque al final, nada es más importante
que la salud y el bienestar de nuestros hijos. Nada".
La iniciativa de 4.500 millones de dólares
aumenta en seis centavos de dólar por comida
el reembolso federal de almuerzos gratis en escuelas,
en un momento en que muchos directores de escuela dicen
que no pueden ofrecer los almuerzos.
La ley también ampliará
el acceso a programas de almuerzos gratis y permitirá
servir anualmente 20 millones de almuerzos adicionales
después del horario escolar en los 50 estados
del país. La mayoría de estados sólo
ofrecen ahora dinero para un tentempié después
del horario escolar.
Muchos republicanos, incluida la ex
gobernadora de Alaska Sarah Palin, han criticado la
ley y en particular los límites de recaudación,
asegurando que es demasiado cara y un ejemplo de que
el gobierno se extralimita.