Marina, CA - Enero 8,
2006 - La Navidades en Puerto Rico son las mas celebradas
en el mundo entero y por lo tanto la pachanga comienza
desde bien temprano en Diciembre y se extienden hasta
las octavitas.
Las octavitas es la época
de mas celebración después de la llegada
de los Reyes Magos el día 6 de Enero. Por lo
tanto el 14 de Enero oficialmente termina la época
Navideña en la la isla del encanto.
Uno de los platos típicos
durante la época de Navidad es el arroz con gandules,
las morcillitas y sobre todo el rico lechón asado.
En los tiempos de antes el lechon era preparado en la
varita y se comenzaba a asarlo desde bien temprano por
la mañana. Muchos amigos y familiares se reunían
todo el día para tomar turno para darle vuelta
a la varita. Claro, durante este periodo de la preparación
del lechón no podía faltar los tragos
ni la cervezas. En muchas ocasiones los que estaban
a cargo de la preparación del lechón terminaban
el día "jumao".
Pero
como cambian los tiempos también cambia la manera
en que se hacen las cosas. Para Héctor Rullan
y sus amigos del "Corillo," la preparación
del lechón para la Navidad del 2005 fue una excepcional.
Para ellos el trabajo de
darle vuelta a la varita para asar el lechón
era cosa de la antigüedad. Se inventaron una máquina
para que hiciera el trabajo por ellos. Así es,
una máquina hecha de las mas innovadas piezas
a la que la imaginación pueda llevar.
Los ingenieros de la misma,
Héctor, Jimmy, Goyo y el maestro Lucas, tuvieron
la ardua tarea de preparar "algo" que le diera
vuelta a la varita del lechón sin tener que hacer
ningún trabajo físico. Si se hablara de
inventos, este sin duda algunas es uno de los mas sofisticados
y preciso que se pueda encontrar.
Cualquier persona que ve
esta máquina inventada por ellos creerá
que el costo para hacer la misma sobrepasa los cientos
de dólares. Pues no.
La máquina consiste
de lo siguiente: el motor de los parabrisas de un carro,
la transmisión de una podadora de grama, dos
rines de carro, una varilla de aluminio inoxidable,
varillas de un carro de supermercado, las estrellas
y cadena de una bicileta, varillas de una reja de portón
de casa y para darle el toque final; una batería
de carro como forma de energia.
Con todas estas partes
ya puestas juntas se creo la "mueve el lechón."
La preparación de
esta máquina tomó tiempo y sus ingenieros,
o sea los miembros
del "corillo" pusieron su ideas en marcha
para asegurarse que cada parte de la máquina
funcionara como era debido. Esta máquina tiene
que darle vuelta a la varita de una manera lenta y además
el motor tiene que aguantar el peso del lechón.
Por lo tanto, como cualquier
grupo de ingenieros, tales como los de la NASA, el "corillo"
hizo una serie de pruebas antes de poner a trabajar
el invento. Para esto, después de montada, le
pusieron una rueda con todo y el aro que tenia aproximadamente
el peso del lechón. Para la sorpresa de estos
ingenieros, la máquina trabajo a la perfección.
Lo que faltaba era solamente el detalle final - la presentación
de la misma.
El asistente de ingeniería,
Héctor, tenia la gran labor de prepararla para
la pintura. Así es que una mañana, y temprano,
se dedicó a la tarea de la pintura sin dejar
un "chivo" en su labor.
Un punto importante a mencionar
es que estos ingenieros trabajaron arduamente en la
preparación de la "mueve lechón."
y debido a que el calor era bastante alto, tenían
que laborar con la "fría" en la mano.
Algunos de los ingenieros tuvieron que acudir a "me
lo, me lo, me lo doy" que en otras palabras significa
"el palo".
De acuerdo al supervisado
ingeniero Goyo, este trabajo requería que todos
los que participaron en la preparación de la
máquina celebraran a cada minuto con una "fría"
en la mano. Aunque Goyo, y en repetidas ocasiones dijo
que "no tomaba", se le podía ver feliz
y contento con una cerveza "Medalla" en la
mano mientras elogiaba a sus compañeros por el
gran "invento".
Del ingeniero Jimmy ni
hablar. Este, con sus vastos conocimiento en la profesión
de laboratorios, dijo que lo mas importante en todo
tipo de trabajo que conlleva la creación y confección
de una máquina tan ejemplar, tiene que ser celebrada
desde temprano en la mañana. De esa manera refrescando
el cuerpo es lo mas esencial.
Como la excusa en la época
de la Navidad es la celebración, estos ingenieros
no reconocidos tenían mas razones para hacer
de esta época una única y inolvidable.
"Hay que celebrar y cantar la canción "me
lo, me lo, me lo doy" dijo Héctor.
El lechón, después
de haberse pasado unas ocho horas en la varita, quedo
como querían - delicioso y tierno, y durante
la celebración de la Noche Buena, el rico lechón
desapareció en la boca de todos los presentes.
En cuanto a la máquina,
la misma no será olvidada ya que estará
disponible para futuras actividades. De acuerdo a Héctor
la máquina es tratada como se tratara de un alquiler
de carros - no se presta. |