El instinto humano es siempre hacer algo por quien
se encuentra en peligro. Sin embargo, aunque queramos ayudar, muchas
veces el miedo, la inseguridad o la falta de conocimiento, nos impide
actuar o brindar la ayuda adecuada y oportuna.
Cuando ocurre un accidente, actuar con rapidez puede
hacer la diferencia entre la vida y la muerte, entre ayudar o empeorar
la condición de la persona que lo sufre. De allí,
la importancia de brindar los primeros auxilios o primera ayuda.
Existen muchos lugares en los que se puede tomar
cursos de primeros auxilios, ya sea convencionales o especializados.
Algunos cuerpos de socorro, como los bomberos o la Cruz Roja, imparten
este tipo de cursos gratuitamente.
Todos hemos escuchado sobre el botiquín de
primeros auxilios, es casi seguro que la mayoría de nosotros
tengamos uno en casa. Este botiquín debe contener lo indispensable
para prestar la primera ayuda. Los elementos podrán variar
dependiendo del uso que se le vaya a dar, por ejemplo si es para
la casa, el vehículo, un centro deportivo, una empresa, etc.
Lo básico que debe contener es: material
de curación (como gasas, vendas, esparadrapo, algodón).
Antisépticos (como jabón, alcohol, suero fisiológico).
Medicamentos (analgésicos, antipiréticos, suero oral,
antihistamínicos). Instrumental y elementos adicionales (como
tijeras, pinzas, termómetro, guantes y pañuelos desechables,
entre otros).
Aunque tomemos precauciones nadie en la vida está
libre de enfrentarse a una enfermedad o lesión repentina
en el hogar, el trabajo o en cualquier otro lugar. La pregunta es
si ¿estamos preparados para enfrentarlos?.
Si tu respuesta es afirmativa, te felicitamos. En caso contrario
te animamos a que te informes cuanto antes de todo lo que puedas
en materia de primeros auxilios, no sea que se presente el momento
en que seguramente agradecerás haberlos aprendido o al contrario,
lamentes no haber podido ayudar a un familiar, un amigo o talvez
a algún desconocido