Noticia Actualizada: 20-Oct-2007 6:28 AM (Hora de California)
Esterilidad, buscando soluciones

La esterilidad o infertilidad conyugal es un problema que afecta a muchas parejas. Clínicamente es la incapacidad para llevar a buen término un embarazo. Tradicionalmente, a causa de la imperante cultura machista, siempre se ha considerado a la mujer como la responsable de este problema, siendo desechada o repudiada por el varón si no podía tener hijos en civilizaciones ancestrales. Hoy día, todos los estudios científicos coinciden en que, en la mayoría de los casos, es una patología compartida por los dos cónyuges.

Por Pilar Ferrer

Su frecuencia es variable según el entorno y los núcleos de población. Curiosamente, la infertilidad es más numerosa en poblaciones desarrolladas, dado que el ritmo de vida, costumbres y hábitat pueden incidir en ella.

Lo que sí queda claro es que la reproducción y sus problemas no atañen exclusivamente a las mujeres, sino que al menos un treinta por ciento de las causas radican en el varón. Siempre y cuando, claro está, uno de los dos no padezca una patología grave o irreversible.

CAUSAS EN LA MUJER Y EN EL HOMBRE

En la mujer, los motivos para una infertilidad son variados. Como regla general, la mala nutrición, anemia y frigidez sexual la favorecen. También problemas como malformaciones uterinas, estrechamiento de la vagina y lesiones ováricas.

También influyen problemas endocrinos como hiper o hipotiroidismo, síndromes adrenogenitales y ovario poliquístico.

Dentro de la patología genital, son proclives a provocar esterilidad la inflamación pélvica, obstrucción tubárica, endometriosis, miomas, cervicitis y vaginitis.

Los desequilibrios emocionales y una sexualidad errática también contribuyen a la infertilidad.

Las causas en el varón son también diversas. Fatiga, estrés, exceso de alcohol o tabaco, impotencia sexual, aplasia germinal, criptorquidia o malformaciones testiculares.

Enfermedades endocrinas, como los problemas tiroideos, síntomas adrenogenitales o diabetes severa pueden generar este mal. En cuanto a la patología genital, algunos factores desencadenantes son la varicocele, epididimitos, problemas de próstata, orquitis uriliana y malformaciones del pene.

Por regla general, en la mayoría de las casos, con un buen tratamiento a cargo de los especialistas, la infertilidad puede tener curación. La mayoría de las parejas que ejercitan la sexualidad normal logran un embarazo dentro del primer año (un 80 por ciento), y otras en el segundo (un treinta por ciento).

CITA CON EL GINECÓLOGO

Por ello, suele recomendarse acudir al ginecólogo después de dos años de relaciones, casi tres, sin que prospere el embarazo.

A partir de entonces, el médico iniciará un profundo estudio de la pareja estéril, con una historia clínica que compruebe el estado de salud de los cónyuges, si existen problemas de diabetes, cardiopatías, infecciones, toxicomanías y equilibrio emocional.

Es preciso también un análisis completo del aparato genital de la pareja, a nivel individual, para comprobar las posibles malformaciones de la mujer (citología del cuello uterino, moco cervical, ovarios), y las del varón (espermiograma, capacidad fecundatoria del esperma y su recepción sobre el cuello endometrial), con una prueba bioscópica postcoito.

Por tanto la infertilidad puede tener múltiples variables, genitales, inmunológicas, anatómicas, infecciosas y anímicas.

Es también por ello, que el diagnóstico debe ser abordado desde un principio con mucha profesionalidad, con alta especialización, para atajar cuanto antes los problemas que afecten a la capacidad reproductiva de la pareja.

Una vez detectado el origen del problema, los tratamientos hormonales y el recurso a la inseminación artificial son decisiones delicadas que han de tomar el especialista y los propios afectados. La llega de una nueva vida entra en juego.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  HOME   ENLACES   ARCHIVOS   SALUD  
 
 
Coreo Electrónico: Noticiero Notipunto
 
 
(C) (R) 2006-07 - ALL RIGHTS RESERVED