Noticia Actualizada: 29-Oct-2007 8:20 PM (Hora de California)
Resfriado común - Gripe o influenza

Moqueo, estornudos, dolor de garganta y fastidiosa tos; todos sufrimos en algún momento de un resfriado común. Dado que los niños llegan a tener hasta ocho o más resfriados por año, esta infección viral contagiosa que afecta las vías respiratorias superiores es la enfermedad infecciosa más común de los Estados Unidos y el principal motivo de consulta al médico y de ausencia escolar.

¿Qué provoca los resfriados?

La mayoría de los resfriados son causados por los rinovirus (el nombre proviene de la palabra griega rhin, que significa "nariz") que se encuentran en pequeñas gotas invisibles presentes en el aire que respiramos o en las cosas que tocamos. Existen más de 100 rinovirus diferentes con la capacidad de penetrar en el revestimiento de protección de la nariz y la garganta y provocar una reacción del sistema inmunológico capaz de causar dolor de garganta, dolor de cabeza, o de hacer que a su hijo le resulte difícil respirar por la nariz.

El aire seco -en el interior o el exterior - disminuye la resistencia de su hijo a las infecciones provocadas por los virus causantes de los resfriados. Fumar o estar cerca de un fumador tiene el mismo efecto. Los fumadores tienen más probabilidades de pescar un resfriado que quienes no fuman; y es posible que sus síntomas sean más graves, más duraderos y es más probable que deriven en una bronquitis o incluso una neumonía.

Pero aunque los cuentos de las viejas digan lo contrario, nadie se resfría por no llevar una chaqueta o un suéter cuando está fresco, por sentarse o quedarse dormido en un lugar con corriente de aire, o por salir con el pelo mojado.

¿Qué síntomas presentará mi hijo?

Los primeros síntomas de un resfriado suelen ser picazón en la garganta, nariz congestionada o que gotea, y estornudos. Tal vez, los niños resfriados también presenten dolor de garganta, tos, dolor de cabeza, fiebre moderada, cansancio, dolores musculares y pérdida del apetito. Las secreciones de la nariz de su hijo pueden pasar de ser acuosas a ser espesas y de color amarillento o verde.

¿Son contagiosos los resfriados?

Los resfriados son contagiosos durante los primeros 2 a 4 días posteriores a la aparición de los síntomas. Su hijo puede pescarse un resfriado inhalando partículas de virus diseminadas en el aire por el estornudo o la tos, o por contacto directo con otra persona. Si su hijo se toca la boca o la nariz después de tocar la piel o alguna otra superficie contaminada por alguno de los rinovirus que provocan resfriados, es probable que se pesque un resfriado.

¿Es posible evitar los resfriados?

Dado que son tantos los virus que pueden provocar resfriados, no existe una vacuna o inmunización para prevenirlos. Pero para ayudar a evitar el contagio o la transmisión de los resfriados, sus niños deben:

* intentar mantenerse alejados de cualquier persona que esté fumando o esté resfriada. Las partículas de virus viajan hasta 12 pies (3,7 metros) a través del aire cuando una persona resfriada tose o estornuda. Por otra parte, el humo exhalado por un fumador hace que los niños sean más propensos a enfermarse.
* lavarse las manos muy bien y con frecuencia, en especial después de sonarse la nariz.
* cubrirse la nariz y la boca al toser o estornudar.
* evitar compartir toallas o vajilla y utensilios con una persona resfriada. Tampoco deben beber del mismo vaso, lata o botella que otras personas; es imposible saber si alguien está a punto de caer resfriado y ya está diseminando el virus.
* no levantar los pañuelos usados por otras personas.

Los investigadores no están seguros de si tomar vitamina C o zinc adicional puede limitar la duración de los síntomas de un resfriado o su gravedad, pero tomar grandes dosis a diario provoca efectos colaterales negativos. Los resultados de la mayoría de los estudios sobre la eficacia de los remedios a base de hierbas, tales como la equinacea, son negativos o no concluyentes, y se han realizado pocos estudios científicos correctamente diseñados para evaluar estos tratamientos en niños. Hable con el médico de su hijo antes de tomar la decisión de darle un remedio a base de hierbas o una dosis superior a la dosis diaria recomendada de cualquier vitamina o suplemento.

¿Cuánto puede durar un resfriado?

Los síntomas de un resfriado suelen aparecer 2 ó 3 días después de que su hijo ha estado expuesto a un foco de la infección. La mayor capacidad de contagio se da durante los primeros tres o cuatro días después de la aparición de los síntomas, pero su hijo puede continuar contagiando durante un lapso de hasta tres semanas. Si bien uno de cada cuatro resfriados dura hasta dos semanas, la mayoría desaparece en una semana.

¿Cuál es el tratamiento para el resfriado?

"El tiempo todo lo cura". Tal vez esto no siempre sea cierto, pero en el caso de un resfriado común pareciera serlo. Los medicamentos no curan el resfriado común, pero permiten aliviar algunos de los síntomas, tales como dolores musculares, dolor de cabeza y fiebre. Puede darle a su hijo acetaminofeno (como Tylenol) o ibuprofeno (como Advil o Motrin), respetando las recomendaciones del envase respecto de la edad o el peso.

Sin embargo, nunca debe darle aspirina a un niño menor de 12 años, y todos los niños y adolescentes de menos de 19 años deben evitar tomar aspirinas cuando sufren una enfermedad viral. El uso de aspirinas en niños o adolescentes con resfriados y otras enfermedades virales podría aumentar el riesgo de desarrollar el síndrome de Reye, una afección poco común pero grave que, a veces, resulta mortal.

Es posible que se sienta tentado de darle a su hijo descongestivos o antihistamínicos de venta libre para aliviar sus síntomas, pero las evidencias de su eficacia son prácticamente nulas. De hecho, los descongestivos tienen la capacidad de provocar alucinaciones, irritabilidad y frecuencia cardíaca irregular en niños y no deben ser utilizados en niños de menos de 2 años sin consultar previamente al médico.

Algunas maneras de ayudar a aliviar las molestias de su hijo incluyen las siguientes:

* colocar gotas de solución fisiológica o salina en las fosas nasales para mitigar la congestión nasal (puede conseguir el producto en cualquier farmacia);
* utilizar un humidificador de agua fría para aumentar la humedad ambiental;
* colocar vaselina en la piel que se encuentra debajo de la nariz, para aliviar las paspaduras;
* darle caramelos duros o gotas para la tos a fin de calmar el dolor de garganta (para niños de más de 3 años);
* darle un baño tibio o colocarle manta electrica para reducir los dolores musculares;
* darle un baño de vapor para ayudarlo a respirar con más facilidad.

¿Y qué hay del caldo de gallina? No existen pruebas reales de que tomar una reconfortante y tibia sopa con caldo de gallina cure un resfrío, pero quienes los padecen aseguran que esto es cierto desde hace más de 800 años. ¿Por qué? La sopa con caldo de gallina contiene un aminoácido espesante denominado "cisteína", y algunas investigaciones demuestran que el caldo de gallina ayuda a controlar las células que provocan congestión, denominadas "neutrófilos".

No obstante, lo mejor es no preocuparse por si su hijo como mucho o poco. Simplemente, asegúrese de que su hijo coma cuando sienta hambre y que beba mucho líquido, como agua o jugo, para ayudar a reemplazar el líquido que se pierde durante la fiebre o la producción de mucosidad. Pero evite dar a su hijo bebidas con cafeína, que suelen hacer orinar con más frecuencia y, por lo tanto, aumentan el riesgo de una deshidratación.

¿Cuándo debo comunicarme con el médico de mi hijo?

El médico de su hijo no logrará identificar el virus específico que causó los síntomas de resfriado, pero le examinará la garganta y los oídos y hasta puede indicarle un hisopado de fauces (cultivo) para asegurarse de que los síntomas no se deben a otra afección que pueda requerir un tratamiento específico. (Si después de aproximadamente 3 días, los síntomas de su niño empeoran en lugar de mejorar, es posible que sufra de una infección por estreptococos, sinusitis, neumonía o bronquitis, especialmente, si su hijo es adolescente y fuma). El hisopado de fauces es un procedimiento sencillo e indoloro, en el que se raspa el interior de la garganta con un hisopo de algodón largo. El análisis de los gérmenes que quedan adheridos al hisopo ayuda al médico a determinar si su hijo tiene una infección por estreptococos y necesita tratamiento con antibióticos.

Si los síntomas de su hijo duran más de una semana o surgen todos los años para la misma época, o cada vez que se expone al polen, al polvo, a los animales u otras sustancias, es posible que su hijo sufra de alergia. Si a su niño le cuesta respirar o produce una sibilancia cuando se resfría, tal vez tenga asma.

También debe consultar al médico si considera que su hijo puede estar padeciendo algo más que un simple resfriado, o si su estado empeora en lugar de mejorar.

Los siguientes son otros motivos para comunicarse con el médico:

* continúa expectorando muchas flemas;
* le falta el aire;
* manifiesta cansancio o letargo inusuales;
* no tolera los alimentos ni los líquidos, o toma poco líquido;
* le duele con cada vez mayor intensidad la cabeza, la cara o la garganta;
* le duele o se le inflama tanto la garganta que no puede tragar;
* tiene fiebre de 103 grados Fahrenheit (39,3 grados Celsius) o superior, o fiebre de 101 grados Fahrenheit (38,0 grados Celsius) o superior durante más de un día
* le duele el pecho o el estómago;
* se le inflaman los ganglios del cuello;
* le duelen los oídos.

Al igual que en la mayoría de las infecciones virales, los resfriados deben completar su ciclo. Mientras tanto, descansar mucho, evitar la actividad enérgica y tomar mucho líquido (jugo, agua o bebidas gaseosas sin cafeína) ayudan a que su hijo se sienta mejor.

Seguramente, ir a la escuela o continuar con las actividades normales no empeorará el resfriado de su hijo. Pero sí aumentará la probabilidad de que contagie a sus compañeros de clase o a sus amigos. Es conveniente que su hijo abandone algunas de las actividades cotidianas hasta que se sienta mejor.

La gripe, también conocida como influenza, es una infección vírica altamente contagiosa de las vías respiratorias. A pesar de que la gripe afecta a ambos sexos y a todos los grupos de edad, los niños tienden a contraerla más a menudo que los adultos. Se trata de una enfermedad estacional, que se da entre noviembre y abril, ocurriendo la mayoría de los casos entre finales de diciembre y principios de marzo.

¿Cuáles son los síntomas de la gripe?

La gripe a menudo se confunde con el catarro común, pero los síntomas de la gripe suelen desarrollarse deprisa (generalmente entre 1 y 4 días después de que la persona se exponga al virus de la gripe) y suelen ser más fuertes que los típicos estornudos y la nariz tapada propios del catarro.

Los síntomas de la gripe pueden incluir:

* fiebre
* escalofríos
* dolor de cabeza
* dolores musculares
* mareo
* pérdida de apetito
* cansancio
* tos
* dolor de garganta
* moqueo nasal
* náuseas o vómitos
* debilidad
* infección de oído
* diarrea

Cuando un bebé contrae la gripe, puede dar la sensación de que, de repente, parece encontrarse mal o que "no tienes buen aspecto".

¿Cuánto dura la gripe?

Al cabo de 5 días, la fiebre y otros síntomas suelen desparecer, pero pueden persistir la tos y la debilidad. Todos los síntomas suelen desaparecer en un plazo de una o dos semanas. De todos modos, es importante tomarse la gripe en serio, porque puede evolucionar a una neumonía y a otras complicaciones que pueden poner en peligro la vida, sobre todo cuando afecta a bebés, ancianos y personas con problemas de salud crónicos.

¿Es contagiosa?

La gripe es contagiosa, pues se propaga a través de gotitas infectadas por el virus que se expulsan al toser o estornudar. Las personas con gripe son contagiosas mientras presentan síntomas (la mayoría de las veces los síntomas duran aproximadamente una semana en los adultos, pero en los niños pueden durar hasta dos semanas).

La gripe suele ocurrir en forma de pequeños brotes, pero se producen epidemias periódicamente. Las epidemias de gripe (cuando la enfermedad se propaga muy deprisa y afecta a muchas personas de la misma área al mismo tiempo) suelen ocurrir durante las 2 o 3 semanas que siguen a la aparición de los primeros casos, pero después los casos empiezan a decrecer.

¿Y la vacuna de la gripe?

Generalmente administrada entre septiembre y mediados de noviembre (aunque se puede administrar en otro momento del año), la vacuna de la gripe reduce las probabilidades de que una persona promedio contraiga la gripe durante esa estación en hasta un 80%. Pero, puesto que la vacuna de la gripe protege de la infección provocada sólo por una cantidad reducida de los virus que pueden provocar síntomas gripales, el hecho de que una persona se ponga la vacuna no es una garantía de que no vaya a enfermar durante la estación de la gripe. Pero, si una persona que se ha puesto la vacuna contrae la gripe, lo más probable es que presente menos síntomas y éstos sean más leves.

Administrada en forma de inyección en el brazo, la vacuna de la gripe contiene virus de la gripe muertos que no le provocarán la gripe a su hijo, pero harán que su cuerpo luche contra la infección provocada por el virus de la gripe. Si una persona se pone una vacuna que contiene determinadas cepas del virus de la gripe, estará protegida contra esas cepas en particular en el caso de que entrara en contacto con ellas.

Aunque usted vacunara a su hijo el año pasado, eso no lo protegerá contra el virus de la gripe este año, ya que la protección "caduca" porque los virus de la gripe cambian constantemente. Éste es el motivo de que la vacuna se tenga que actualizar cada año para incluir las cepas más actuales del virus.

Para los niños menores de 9 años que se pongan la vacuna por primera vez, ésta se deberá administrar en dos inyecciones separadas entre sí por un período de un mes. Después de la administración de la vacuna, el cuerpo puede tardar entre 1 y 2 semanas en desarrollar la protección contra la gripe.

Si la vacuna se administra antes de que la gripe esté en pleno apogeo, el cuerpo tendrá más oportunidades para desarrollar la inmunidad o protección contra el virus. Aunque la vacuna se puede administrar durante la período del año con más gripe, es mejor que se la ponga a su hijo pronto que tarde, siempre y cuando el pediatra lo considere necesario.

De todos modos, no todo el mundo necesita vacunarse contra la gripe. En los momentos en que haya escasez de vacunas, algunas personas la necesitarán más que otras. Usted, el pediatra de su hijo y su médico de familia deberán determinar qué personas de su familia deberían vacunarse cada año.

La Academia Americana de Médicos de Familia (AAFP), la Academia Americana de Pediatría (AAP), y los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) recomiendan administrar la vacuna de la gripe a los siguientes grupos de personas, que tienen mayor riesgo de presentar complicaciones relacionadas con la gripe:

* bebés y niños de entre 6 y 23 meses
* todas las personas que tengan 65 años o más
* las mujeres que estarán embarazadas durante la estación de la gripe
* todas las personas que trabajen con bebés de menos de 6 meses
* las personas que vayan a residir durante períodos prolongados en centros asistenciales, como los asilos de ancianos.
* todo niño o adulto que padezca una enfermedad crónica, como el asma
* el personal de los servicios médicos que esté en contacto directo con los pacientes
* los niños - de 6 meses a 18 años - que sigan un tratamiento de larga duración con aspirina.

Las personas que no se deberían poner la vacuna de la gripe incluyen:

* bebés de menos de 6 meses
* cualquier persona que sea muy alérgica al huevo y/o a sus derivados - porque los ingredientes de la vacuna de la gripe, de hecho, se cultivan en el interior de huevos. Si su hijo es alérgico al huevo o a sus derivados, coménteselo al pediatra antes de ponerle la vacuna de la gripe.
* cualquier persona que haya tenido alguna vez una reacción fuerte a la vacuna de la gripe.
* todas las personas que padezcan el síndrome de Guillain Barré, un trastorno médico muy poco frecuente que afecta a los sistemas inmunitario y nervioso.
* cualquier persona que se encuentre mal y tenga fiebre.

Aparte de la inyección, hay otra opción para vacunarse contra la gripe: mediante un aerosol nasal. Esta vacuna se dispone desde 2004 en algunos países y actualmente su uso está aprobado para personas de edades comprendidas entre los 5 y los 49 años. Pero el aerosol nasal no es para todo el mundo y está contraindicado para niños y adultos de alto riego. Así mismo, puesto que este aerosol contiene virus de la gripe vivos, puede provocar síntomas gripales leves, incluyendo moqueo de nariz, dolor de cabeza, vómitos, dolores musculares y fiebre. Pregúntele al pediatra de su hijo si éste puede -o debería- utilizar este tipo de vacuna de la gripe.

¿Hay otras formas de evitar que se propague la gripe?

A pesar de que no hay ninguna forma garantizada -incluyendo la vacuna- de evitar que una persona contraiga la gripe, la forma más sencilla de reducir las probabilidades de contagiarla una vez contraída es evitar las multitudes. Puesto que no se puede enjaular a un niño, aquí tiene algunas pautas que pueden seguir usted y su familia para evitar la propagación de infecciones como la gripe:

* Lavarse las manos a conciencia y frecuentemente.
*No coger nunca pañuelos de papel usados.
* No compartir vasos, tazas o cubiertos hasta que uno se encuentre mejor.
* Quedarse en casa y no ir al trabajo o al colegio cuando se tiene la gripe.
* Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo de papel al toser o estornudar.

¿Cómo se trata la gripe?

En la mayoría de los casos, la gripe no requiere un tratamiento médico específico. Pero algunos niños con enfermedades crónicas pueden empeorar si contraen la gripe -y podrían requerir hospitalización. La gripe también puede ser peligrosa en los recién nacidos. A un niño gravemente enfermo o con otras circunstancias especiales, es posible que el pediatra le recete un medicamento antiviral para atenuar los síntomas gripales, que debe administrarse antes de que transcurran 48 horas desde el contagio.

He aquí algunos consejos prácticos para que un niño que estaba sano pueda recuperar la salud después de contraer la gripe:

* Beber mucho líquidos para evitar la deshidratación.
* Dormir mucho y tomárselo con calma.
* Tomar acetaminofeno (paracetamol) o ibuprofeno para bajar la fiebre y aliviar los síntomas gripales. De todos modos, no le dé aspirina a su hijo a menos que se lo indique el pediatra.
* Llevar varias capas de ropa, ya que la gripe hace que uno pase rápidamente del frío al calor y viceversa. Llevar varias capas -como una camiseta, un jersey y una bata- facilita el proceso de abrigarse o desabrigarse cuando sea necesario.

¿Cuándo debería llamar al pediatra?

Usted debería llamar al pediatra en cuanto su hijo presente síntomas gripales y si:

* cree que su hijo debería vacunarse contra la gripe
* los síntomas gripales de su hijo empeoran
* su hijo tiene fiebre alta durante varios días seguidos
* su hijo parece mejorar inicialmente, pero después se encuentra peor que al principio.

De todos modos, en la mayoría de los casos, la gripe suele remitir en una o dos semanas con reposo, cuidados y mucho cariño.

Revisado por: Barbara P. Homeier, MD

Revisado por: Steven Dowshen, MD

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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