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Moqueo, estornudos, dolor
de garganta y fastidiosa tos; todos sufrimos en algún
momento de un resfriado común. Dado que los niños
llegan a tener hasta ocho o más resfriados por
año, esta infección viral contagiosa que
afecta las vías respiratorias superiores es la
enfermedad infecciosa más común de los
Estados Unidos y el principal motivo de consulta al
médico y de ausencia escolar.
¿Qué
provoca los resfriados?
La mayoría de los
resfriados son causados por los rinovirus (el nombre
proviene de la palabra griega rhin, que significa "nariz")
que se encuentran en pequeñas gotas invisibles
presentes en el aire que respiramos o en las cosas que
tocamos. Existen más de 100 rinovirus diferentes
con la capacidad de penetrar en el revestimiento de
protección de la nariz y la garganta y provocar
una reacción del sistema inmunológico
capaz de causar dolor de garganta, dolor de cabeza,
o de hacer que a su hijo le resulte difícil respirar
por la nariz.
El aire seco -en el interior
o el exterior - disminuye la resistencia de su hijo
a las infecciones provocadas por los virus causantes
de los resfriados. Fumar o estar cerca de un fumador
tiene el mismo efecto. Los fumadores tienen más
probabilidades de pescar un resfriado que quienes no
fuman; y es posible que sus síntomas sean más
graves, más duraderos y es más probable
que deriven en una bronquitis o incluso una neumonía.
Pero aunque los cuentos
de las viejas digan lo contrario, nadie se resfría
por no llevar una chaqueta o un suéter cuando
está fresco, por sentarse o quedarse dormido
en un lugar con corriente de aire, o por salir con el
pelo mojado.
¿Qué síntomas
presentará mi hijo?
Los primeros síntomas
de un resfriado suelen ser picazón en la garganta,
nariz congestionada o que gotea, y estornudos. Tal vez,
los niños resfriados también presenten
dolor de garganta, tos, dolor de cabeza, fiebre moderada,
cansancio, dolores musculares y pérdida del apetito.
Las secreciones de la nariz de su hijo pueden pasar
de ser acuosas a ser espesas y de color amarillento
o verde.
¿Son contagiosos
los resfriados?
Los resfriados son contagiosos
durante los primeros 2 a 4 días posteriores a
la aparición de los síntomas. Su hijo
puede pescarse un resfriado inhalando partículas
de virus diseminadas en el aire por el estornudo o la
tos, o por contacto directo con otra persona. Si su
hijo se toca la boca o la nariz después de tocar
la piel o alguna otra superficie contaminada por alguno
de los rinovirus que provocan resfriados, es probable
que se pesque un resfriado.
¿Es posible evitar
los resfriados?
Dado que son tantos los
virus que pueden provocar resfriados, no existe una
vacuna o inmunización para prevenirlos. Pero
para ayudar a evitar el contagio o la transmisión
de los resfriados, sus niños deben:
* intentar mantenerse
alejados de cualquier persona que esté fumando
o esté resfriada. Las partículas de virus
viajan hasta 12 pies (3,7 metros) a través del
aire cuando una persona resfriada tose o estornuda.
Por otra parte, el humo exhalado por un fumador hace
que los niños sean más propensos a enfermarse.
* lavarse las manos muy bien y con frecuencia, en especial
después de sonarse la nariz.
* cubrirse la nariz y la boca al toser o estornudar.
* evitar compartir toallas o vajilla y utensilios con
una persona resfriada. Tampoco deben beber del mismo
vaso, lata o botella que otras personas; es imposible
saber si alguien está a punto de caer resfriado
y ya está diseminando el virus.
* no levantar los pañuelos usados por otras personas.
Los investigadores no están
seguros de si tomar vitamina C o zinc adicional puede
limitar la duración de los síntomas de
un resfriado o su gravedad, pero tomar grandes dosis
a diario provoca efectos colaterales negativos. Los
resultados de la mayoría de los estudios sobre
la eficacia de los remedios a base de hierbas, tales
como la equinacea, son negativos o no concluyentes,
y se han realizado pocos estudios científicos
correctamente diseñados para evaluar estos tratamientos
en niños. Hable con el médico de su hijo
antes de tomar la decisión de darle un remedio
a base de hierbas o una dosis superior a la dosis diaria
recomendada de cualquier vitamina o suplemento.
¿Cuánto puede
durar un resfriado?
Los síntomas de
un resfriado suelen aparecer 2 ó 3 días
después de que su hijo ha estado expuesto a un
foco de la infección. La mayor capacidad de contagio
se da durante los primeros tres o cuatro días
después de la aparición de los síntomas,
pero su hijo puede continuar contagiando durante un
lapso de hasta tres semanas. Si bien uno de cada cuatro
resfriados dura hasta dos semanas, la mayoría
desaparece en una semana.
¿Cuál es
el tratamiento para el resfriado?
"El tiempo todo lo
cura". Tal vez esto no siempre sea cierto, pero
en el caso de un resfriado común pareciera serlo.
Los medicamentos no curan el resfriado común,
pero permiten aliviar algunos de los síntomas,
tales como dolores musculares, dolor de cabeza y fiebre.
Puede darle a su hijo acetaminofeno (como Tylenol) o
ibuprofeno (como Advil o Motrin), respetando las recomendaciones
del envase respecto de la edad o el peso.
Sin embargo, nunca debe
darle aspirina a un niño menor de 12 años,
y todos los niños y adolescentes de menos de
19 años deben evitar tomar aspirinas cuando sufren
una enfermedad viral. El uso de aspirinas en niños
o adolescentes con resfriados y otras enfermedades virales
podría aumentar el riesgo de desarrollar el síndrome
de Reye, una afección poco común pero
grave que, a veces, resulta mortal.
Es posible que se sienta
tentado de darle a su hijo descongestivos o antihistamínicos
de venta libre para aliviar sus síntomas, pero
las evidencias de su eficacia son prácticamente
nulas. De hecho, los descongestivos tienen la capacidad
de provocar alucinaciones, irritabilidad y frecuencia
cardíaca irregular en niños y no deben
ser utilizados en niños de menos de 2 años
sin consultar previamente al médico.
Algunas maneras de ayudar
a aliviar las molestias de su hijo incluyen las siguientes:
* colocar gotas de solución
fisiológica o salina en las fosas nasales para
mitigar la congestión nasal (puede conseguir
el producto en cualquier farmacia);
* utilizar un humidificador de agua fría para
aumentar la humedad ambiental;
* colocar vaselina en la piel que se encuentra debajo
de la nariz, para aliviar las paspaduras;
* darle caramelos duros o gotas para la tos a fin de
calmar el dolor de garganta (para niños de más
de 3 años);
* darle un baño tibio o colocarle manta electrica
para reducir los dolores musculares;
* darle un baño de vapor para ayudarlo a respirar
con más facilidad.
¿Y qué hay
del caldo de gallina? No existen pruebas reales de que
tomar una reconfortante y tibia sopa con caldo de gallina
cure un resfrío, pero quienes los padecen aseguran
que esto es cierto desde hace más de 800 años.
¿Por qué? La sopa con caldo de gallina
contiene un aminoácido espesante denominado "cisteína",
y algunas investigaciones demuestran que el caldo de
gallina ayuda a controlar las células que provocan
congestión, denominadas "neutrófilos".
No obstante, lo mejor es
no preocuparse por si su hijo como mucho o poco. Simplemente,
asegúrese de que su hijo coma cuando sienta hambre
y que beba mucho líquido, como agua o jugo, para
ayudar a reemplazar el líquido que se pierde
durante la fiebre o la producción de mucosidad.
Pero evite dar a su hijo bebidas con cafeína,
que suelen hacer orinar con más frecuencia y,
por lo tanto, aumentan el riesgo de una deshidratación.
¿Cuándo debo
comunicarme con el médico de mi hijo?
El médico de su
hijo no logrará identificar el virus específico
que causó los síntomas de resfriado, pero
le examinará la garganta y los oídos y
hasta puede indicarle un hisopado de fauces (cultivo)
para asegurarse de que los síntomas no se deben
a otra afección que pueda requerir un tratamiento
específico. (Si después de aproximadamente
3 días, los síntomas de su niño
empeoran en lugar de mejorar, es posible que sufra de
una infección por estreptococos, sinusitis, neumonía
o bronquitis, especialmente, si su hijo es adolescente
y fuma). El hisopado de fauces es un procedimiento sencillo
e indoloro, en el que se raspa el interior de la garganta
con un hisopo de algodón largo. El análisis
de los gérmenes que quedan adheridos al hisopo
ayuda al médico a determinar si su hijo tiene
una infección por estreptococos y necesita tratamiento
con antibióticos.
Si los síntomas
de su hijo duran más de una semana o surgen todos
los años para la misma época, o cada vez
que se expone al polen, al polvo, a los animales u otras
sustancias, es posible que su hijo sufra de alergia.
Si a su niño le cuesta respirar o produce una
sibilancia cuando se resfría, tal vez tenga asma.
También debe consultar
al médico si considera que su hijo puede estar
padeciendo algo más que un simple resfriado,
o si su estado empeora en lugar de mejorar.
Los siguientes son otros
motivos para comunicarse con el médico:
* continúa expectorando
muchas flemas;
* le falta el aire;
* manifiesta cansancio o letargo inusuales;
* no tolera los alimentos ni los líquidos, o
toma poco líquido;
* le duele con cada vez mayor intensidad la cabeza,
la cara o la garganta;
* le duele o se le inflama tanto la garganta que no
puede tragar;
* tiene fiebre de 103 grados Fahrenheit (39,3 grados
Celsius) o superior, o fiebre de 101 grados Fahrenheit
(38,0 grados Celsius) o superior durante más
de un día
* le duele el pecho o el estómago;
* se le inflaman los ganglios del cuello;
* le duelen los oídos.
Al igual que en la mayoría
de las infecciones virales, los resfriados deben completar
su ciclo. Mientras tanto, descansar mucho, evitar la
actividad enérgica y tomar mucho líquido
(jugo, agua o bebidas gaseosas sin cafeína) ayudan
a que su hijo se sienta mejor.
Seguramente, ir a la escuela
o continuar con las actividades normales no empeorará
el resfriado de su hijo. Pero sí aumentará
la probabilidad de que contagie a sus compañeros
de clase o a sus amigos. Es conveniente que su hijo
abandone algunas de las actividades cotidianas hasta
que se sienta mejor.
La gripe, también
conocida como influenza, es una infección vírica
altamente contagiosa de las vías respiratorias.
A pesar de que la gripe afecta a ambos sexos y a todos
los grupos de edad, los niños tienden a contraerla
más a menudo que los adultos. Se trata de una
enfermedad estacional, que se da entre noviembre y abril,
ocurriendo la mayoría de los casos entre finales
de diciembre y principios de marzo.
¿Cuáles son
los síntomas de la gripe?
La gripe a menudo se confunde
con el catarro común, pero los síntomas
de la gripe suelen desarrollarse deprisa (generalmente
entre 1 y 4 días después de que la persona
se exponga al virus de la gripe) y suelen ser más
fuertes que los típicos estornudos y la nariz
tapada propios del catarro.
Los síntomas de
la gripe pueden incluir:
* fiebre
* escalofríos
* dolor de cabeza
* dolores musculares
* mareo
* pérdida de apetito
* cansancio
* tos
* dolor de garganta
* moqueo nasal
* náuseas o vómitos
* debilidad
* infección de oído
* diarrea
Cuando un bebé contrae
la gripe, puede dar la sensación de que, de repente,
parece encontrarse mal o que "no tienes buen aspecto".
¿Cuánto dura
la gripe?
Al cabo de 5 días,
la fiebre y otros síntomas suelen desparecer,
pero pueden persistir la tos y la debilidad. Todos los
síntomas suelen desaparecer en un plazo de una
o dos semanas. De todos modos, es importante tomarse
la gripe en serio, porque puede evolucionar a una neumonía
y a otras complicaciones que pueden poner en peligro
la vida, sobre todo cuando afecta a bebés, ancianos
y personas con problemas de salud crónicos.
¿Es contagiosa?
La gripe es contagiosa,
pues se propaga a través de gotitas infectadas
por el virus que se expulsan al toser o estornudar.
Las personas con gripe son contagiosas mientras presentan
síntomas (la mayoría de las veces los
síntomas duran aproximadamente una semana en
los adultos, pero en los niños pueden durar hasta
dos semanas).
La gripe suele ocurrir
en forma de pequeños brotes, pero se producen
epidemias periódicamente. Las epidemias de gripe
(cuando la enfermedad se propaga muy deprisa y afecta
a muchas personas de la misma área al mismo tiempo)
suelen ocurrir durante las 2 o 3 semanas que siguen
a la aparición de los primeros casos, pero después
los casos empiezan a decrecer.
¿Y la vacuna de
la gripe?
Generalmente administrada
entre septiembre y mediados de noviembre (aunque se
puede administrar en otro momento del año), la
vacuna de la gripe reduce las probabilidades de que
una persona promedio contraiga la gripe durante esa
estación en hasta un 80%. Pero, puesto que la
vacuna de la gripe protege de la infección provocada
sólo por una cantidad reducida de los virus que
pueden provocar síntomas gripales, el hecho de
que una persona se ponga la vacuna no es una garantía
de que no vaya a enfermar durante la estación
de la gripe. Pero, si una persona que se ha puesto la
vacuna contrae la gripe, lo más probable es que
presente menos síntomas y éstos sean más
leves.
Administrada en forma de
inyección en el brazo, la vacuna de la gripe
contiene virus de la gripe muertos que no le provocarán
la gripe a su hijo, pero harán que su cuerpo
luche contra la infección provocada por el virus
de la gripe. Si una persona se pone una vacuna que contiene
determinadas cepas del virus de la gripe, estará
protegida contra esas cepas en particular en el caso
de que entrara en contacto con ellas.
Aunque usted vacunara a
su hijo el año pasado, eso no lo protegerá
contra el virus de la gripe este año, ya que
la protección "caduca" porque los virus
de la gripe cambian constantemente. Éste es el
motivo de que la vacuna se tenga que actualizar cada
año para incluir las cepas más actuales
del virus.
Para los niños menores
de 9 años que se pongan la vacuna por primera
vez, ésta se deberá administrar en dos
inyecciones separadas entre sí por un período
de un mes. Después de la administración
de la vacuna, el cuerpo puede tardar entre 1 y 2 semanas
en desarrollar la protección contra la gripe.
Si la vacuna se administra
antes de que la gripe esté en pleno apogeo, el
cuerpo tendrá más oportunidades para desarrollar
la inmunidad o protección contra el virus. Aunque
la vacuna se puede administrar durante la período
del año con más gripe, es mejor que se
la ponga a su hijo pronto que tarde, siempre y cuando
el pediatra lo considere necesario.
De todos modos, no todo
el mundo necesita vacunarse contra la gripe. En los
momentos en que haya escasez de vacunas, algunas personas
la necesitarán más que otras. Usted, el
pediatra de su hijo y su médico de familia deberán
determinar qué personas de su familia deberían
vacunarse cada año.
La Academia Americana de
Médicos de Familia (AAFP), la Academia Americana
de Pediatría (AAP), y los Centros para el Control
y la Prevención de las Enfermedades (CDC) recomiendan
administrar la vacuna de la gripe a los siguientes grupos
de personas, que tienen mayor riesgo de presentar complicaciones
relacionadas con la gripe:
* bebés y niños
de entre 6 y 23 meses
* todas las personas que tengan 65 años o más
* las mujeres que estarán embarazadas durante
la estación de la gripe
* todas las personas que trabajen con bebés de
menos de 6 meses
* las personas que vayan a residir durante períodos
prolongados en centros asistenciales, como los asilos
de ancianos.
* todo niño o adulto que padezca una enfermedad
crónica, como el asma
* el personal de los servicios médicos que esté
en contacto directo con los pacientes
* los niños - de 6 meses a 18 años - que
sigan un tratamiento de larga duración con aspirina.
Las personas que no se
deberían poner la vacuna de la gripe incluyen:
* bebés de menos
de 6 meses
* cualquier persona que sea muy alérgica al huevo
y/o a sus derivados - porque los ingredientes de la
vacuna de la gripe, de hecho, se cultivan en el interior
de huevos. Si su hijo es alérgico al huevo o
a sus derivados, coménteselo al pediatra antes
de ponerle la vacuna de la gripe.
* cualquier persona que haya tenido alguna vez una reacción
fuerte a la vacuna de la gripe.
* todas las personas que padezcan el síndrome
de Guillain Barré, un trastorno médico
muy poco frecuente que afecta a los sistemas inmunitario
y nervioso.
* cualquier persona que se encuentre mal y tenga fiebre.
Aparte de la inyección,
hay otra opción para vacunarse contra la gripe:
mediante un aerosol nasal. Esta vacuna se dispone desde
2004 en algunos países y actualmente su uso está
aprobado para personas de edades comprendidas entre
los 5 y los 49 años. Pero el aerosol nasal no
es para todo el mundo y está contraindicado para
niños y adultos de alto riego. Así mismo,
puesto que este aerosol contiene virus de la gripe vivos,
puede provocar síntomas gripales leves, incluyendo
moqueo de nariz, dolor de cabeza, vómitos, dolores
musculares y fiebre. Pregúntele al pediatra de
su hijo si éste puede -o debería- utilizar
este tipo de vacuna de la gripe.
¿Hay otras formas
de evitar que se propague la gripe?
A pesar de que no hay ninguna
forma garantizada -incluyendo la vacuna- de evitar que
una persona contraiga la gripe, la forma más
sencilla de reducir las probabilidades de contagiarla
una vez contraída es evitar las multitudes. Puesto
que no se puede enjaular a un niño, aquí
tiene algunas pautas que pueden seguir usted y su familia
para evitar la propagación de infecciones como
la gripe:
* Lavarse las manos a
conciencia y frecuentemente.
*No coger nunca pañuelos de papel usados.
* No compartir vasos, tazas o cubiertos hasta que uno
se encuentre mejor.
* Quedarse en casa y no ir al trabajo o al colegio cuando
se tiene la gripe.
* Cubrirse la boca y la nariz con un pañuelo
de papel al toser o estornudar.
¿Cómo se
trata la gripe?
En la mayoría de
los casos, la gripe no requiere un tratamiento médico
específico. Pero algunos niños con enfermedades
crónicas pueden empeorar si contraen la gripe
-y podrían requerir hospitalización. La
gripe también puede ser peligrosa en los recién
nacidos. A un niño gravemente enfermo o con otras
circunstancias especiales, es posible que el pediatra
le recete un medicamento antiviral para atenuar los
síntomas gripales, que debe administrarse antes
de que transcurran 48 horas desde el contagio.
He aquí algunos
consejos prácticos para que un niño que
estaba sano pueda recuperar la salud después
de contraer la gripe:
* Beber mucho líquidos
para evitar la deshidratación.
* Dormir mucho y tomárselo con calma.
* Tomar acetaminofeno (paracetamol) o ibuprofeno para
bajar la fiebre y aliviar los síntomas gripales.
De todos modos, no le dé aspirina a su hijo a
menos que se lo indique el pediatra.
* Llevar varias capas de ropa, ya que la gripe hace
que uno pase rápidamente del frío al calor
y viceversa. Llevar varias capas -como una camiseta,
un jersey y una bata- facilita el proceso de abrigarse
o desabrigarse cuando sea necesario.
¿Cuándo debería
llamar al pediatra?
Usted debería llamar
al pediatra en cuanto su hijo presente síntomas
gripales y si:
* cree que su hijo debería
vacunarse contra la gripe
* los síntomas gripales de su hijo empeoran
* su hijo tiene fiebre alta durante varios días
seguidos
* su hijo parece mejorar inicialmente, pero después
se encuentra peor que al principio.
De todos modos, en la mayoría
de los casos, la gripe suele remitir en una o dos semanas
con reposo, cuidados y mucho cariño.
Revisado por: Barbara P.
Homeier, MD
Revisado por: Steven Dowshen,
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